“Quisiera ser Matisse, pero…”

Bajo la lupa los paradigmas de la pintura moderna

Favio Garciandía posa junto a parte de los trabajos de la exposición "Quisiera ser Matisse (pero no se va a poder...)" en el museo Macay

La exposición “Quisiera ser Matisse (pero no se va a poder…)” se presenta desde el viernes en el Expoforo del Macay con lenguaje irónico.

Su autor, el cubano Favio Garciandía, reúne en esta muestra -que permanecerá tres meses en Mérida- la historia de la obra que lo ha mantenido ocupado en los últimos años, bajo un concepto provocador.

Y es que al hacer un recuento de la historia de la pintura pone bajo la lupa los paradigmas del oficio y los representa de un modo humorístico e irónico.

Según sus palabras, es un “homenaje paradójico” a los grandes artistas, como el mismo Matisse, al cual admira. Le da un toque personal a su obra, llena de referencias y citas que son provocaciones a la pintura moderna.

Se trata de un concepto que comenzó a manejar hace seis años, cuando, como parte de una exposición, creó los derechos del pintor y luego los deberes, para finalmente hacer la declaración que plantea en esta muestra.

Son 30 los derechos y deberes que en su oportunidad puntualizó para referirse a la Declaración de los Derechos Humanos, que los contiene en igual número.

La declaración que hace en el Macay denota el sentido irónico, sarcástico, con que trabaja sus obras, pues se contradice todo el tiempo: nada es negativo, nada es positivo, sino todo lo contrario…

“Todo artista debe distraerse y gozar de vez en cuando (o muy a menudo)” es una de las declaraciones que hace. Otras son: “Todo artista debe comprender que el arte es, al fin y al cabo, algo insignificante (o muy significativo)” y “Los artistas no deben unirse en gremios sino separarse entre sí como perros rabiosos (o quién sabe)”.

Estas reflexiones se plasman en acrílicos sobre dibón, material parecido al aluminio. Son 20 cuadros en los que Flavio resalta su admiración por Matisse. Utiliza predominantemente tonos pastel y juega con las formas para recrear esas contraposiciones de pensamiento.

Aunque tiene 20 años viviendo en México, al menos dos veces al año regresa a su país de origen para presentar su trabajo. Para este 2014 prepara una exposición especial que incluirá una retrospectiva de toda su obra, incluida la que forma parte del Museo de Bellas Artes de La Habana, la cual se presentará en el Centro “Wilfredo Lam” de esa capital.- Iris Ceballos Alvarado




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