"Poder contribuir es normal"

“Poder contribuir es normal”

Reconocimiento a la aportación de Adolfo Patrón

Adolfo Patrón Luján recibe de manos del alcalde Renán Barrera Concha la Medalla "Silvio Zavala" a la Cultura y las Artes, en el Olimpo

A Adolfo Patrón Luján la Medalla “Silvio Zavala” a la Cultura y las Artes -que anoche le entregó el Ayuntamiento- le llega “cuando ya se está acabando el tiempo… 87 años”, suelta. Y bromea: “Ya sabes… sigue un terreno de dos por uno”.

El que sea la primera vez que se otorgue una medalla con el nombre de Silvio Zavala y que él sea el primer recipiendario lo tiene muy contento. “Como soy medio ‘yuca-huach’, pues más emoción me da”.

Químico de profesión (fue director general de la empresa Resistol hasta su jubilación), don Adolfo Patrón es melómano por vocación. “Desgraciadamente no leo partituras ni toco un solo instrumento; quizá pude haber aprendido… no tuve tiempo, estaba muy comprometido con la parte industrial, que me sirvió para la satisfacción económica”.

Durante el tiempo que vivió en la metrópoli, don Adolfo frecuentaba el Palacio de Bellas Artes para ver dirigir al maestro Carlos Chávez.

Aunque no llegó a ser músico, “el poder contribuir en lo que a uno le gusta es normal”, dice, sin alardes.

En su larga trayectoria, además de ser consejero de muchas empresas industriales, de servicios y financieras, don Adolfo ha colaborado activamente en asociaciones de interés social como Canal 11, la Fundación de Apoyo Infantil, Pro-Opera, la Universidad Iberoamericana, el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y el Conservatorio de las Rosas, entre otras.

En Yucatán, formó y preside el Patronato para la Orquesta Sinfónica de Yucatán, para contribuir a su mejoría y continuidad, y apoya a orquestas infantiles y juveniles en municipios.

Además, ha beneficiado al Estado en acciones como el cultivo e industrialización de la yuca, la investigación para extraer cera de henequén, publicaciones de libros, litografías, donaciones, etc.

“Yo no necesito hacer lo que estoy haciendo, ni económicamente ni por prestigio; lo hago porque es útil para la comunidad y por satisfacción personal, cualquier esfuerzo en beneficio de alguien tiene una satisfacción, y a la larga la vida te compensa”.

Le entristece que la cultura se relegue en México -y en todo el mundo- cada vez que hay una crisis. “Es un error, la cultura es básica para el desarrollo humano, sin desarrollo humano no hay desarrollo de nada”.

Cuando creó el Patronato de la OSY, cuenta, insistió en la calidad y en una estructura que aceptara sin gran daño los cambios sexenales del gobierno. “Finalmente es el gobierno el que da buena parte del dinero y el que aprueba el Fideicomiso (de la OSY), el gobierno es fundamental en ésto, aquí y en todos lados”.

Entre sus logros el frente del Patronato de la OSY destaca el formar un público. “Cuando empecé no querían cerrar las puertas (al inicio de la función), ni cobrar. ‘Si ni gratis vienen al teatro don Adolfo’, me dijeron. Calidad y accesibilidad a la música ha ayudado a hacer público”.

“¿Esperaba que la OSY durara diez años?”.”Sí, siempre me ha gustado hacer cosas de forma tal que duran, que no dependan de ninguna persona, para eso hay una estructura”.”Un logro importante que nos diferencia es que tenemos gente entusiasta, y convencer al gobierno de que ceda algo de su fuerza, que acepte el fideicomiso y a grupos privados”.

El patronato es, afirma, el último proyecto de su vida. El siguiente presidente, describe, deberá ser “más joven, estructurado, que sepa dirigir y conseguir gente”. Pero no es su última contribución. “Terminé, junto con Cultura Yucatán, un proyecto para hacer un teatro, se necesita la voluntad del gobierno y la persona que lo lleve al cabo; es indispensable que la gente del patronato, junto con Cultura Yucatán, siga pidiéndolo al gobierno”.

“Yucatán necesita un teatro moderno, cómodo y accesible. El Peón Contreras sirve para demasiadas cosas, y los otros dos (Armando Manzanero y Daniel Ayala) son cines adaptados”.

Sobre donde le gustaría el teatro, indica que aunque su opinión no importa, “en la Plancha, porque está cerca de La Mejorada y de la Esay, y revitalizaría el centro del viejo Mérida”.- patricia garma Montes de O.

Quién es

ADOLFO PATRóN LUJáN.

Nace el 19 de diciembre de 1926 en Mérida.

Estudia en la Escuela Modelo, en Mérida, y en el Colegio Francés Morelos, en el D.F. Se recibe de Químico por la UNAM. Estudia Ingeniería Química y el curso AD-1 del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas.

Fue Director General, hasta su jubilación, de Industrias Resistol.

Entre otras distinciones y nombramientos están el de Ejecutivo del Año, en 1976; el Premio Nacional de Química, en 1977; la Medalla Yucatán, en 2008, y la Medalla Cultura Yucatán, en 2011.

Su labor altruista tiene amplio campo de acción en la industria y la cultura de Yucatán.




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