“La Concepción”, pasión y juventud

Adolescentes y niños de Izamal se unen para tocar

Integrantes de la charanga "La Concepción", con sede en Izamal

Las charangas son grupos musicales que abundan en Izamal y sus alrededores, pero ninguna de ellas es tan singular como “La Concepción”, agrupación formada por niños y adolescentes que le meten a sus interpretaciones las ganas y el entusiasmo típicos de esa edad.

Sus edades van de los 12 a 18 años y uno de ellos es el director del grupo. El único adulto del conjunto tiene 35 años, es un trombonista que fue contratado para reforzar los alientos.

“La Concepción”, nombre de la patrona de Izamal, tiene menos de dos años de creada y surgió por el interés de cuatro de sus integrantes de unirse para tocar. Son integrantes de la Orquesta Sinfónica Infantil “Pedro Hoil Calderón”, con sede en Mérida. Su repertorio está formado por jaranas, piezas típicas de las bandas de música del norte del país y otras composiciones locales que ellos interpretan en festejos de todo tipo.

El más joven es Luis Medina Velázquez, tiene 12 años, toca el saxofón y clarinete y lleva tres años estudiando esos instrumentos.

Le siguen Fernando Carrillo Balam, de 13 años, estudiante de trombón y hermano del director del conjunto. También está Alexander Suaste Ayil, quien se encarga del bombo, de 13 años y estudiante de secundaria. Es autodidacta y se inició tocando el güiro.

Otro más es Julio Pech Velázquez, de 17 años, trombonista y estudiante de música desde hace tres años. Parte de sus amigos le dicen que no se puede vivir de la música, pero otros lo animan a continuar en ella.

Andy Chi Yam ya cumplió 18, toca el saxofón y es el único integrante del grupo que no es de Izamal, sino de Hoctún, donde estudia con un profesor particular. Tiene apenas cuatro meses de recibir estudios formales de música. Antes tocaba “de oído”, viendo, escuchando y practicando cuando alguien le prestaba el instrumento. Sus planes son continuar su formación en Mérida.

El único adulto es Jorge Tun González, hijo de un trombonista que inicialmente rechazó la música. Se fue de bracero a Estados Unidos y al regreso decidió seguir los pasos de su padre. Lleva cinco años en esa actividad. Un día los muchachos lo escucharon tocar, vieron que era bueno y lo contrataron.

El director es Orlando Carrillo Balam, quien desde pequeño descubrió su inclinación por la música. Aprendió por sí solo a tocar los bombos y las tarolas y se unió a grupos de la zona. Estudia trompeta desde hace tres años. Bien dicen que para la música no hay edad. Los integrantes de “La Concepción” son una confirmación de ello.- Hansel Vargas Aguilar




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