El Louvre estrena una nueva museografía con el “Arte de vivir a la francesa"

El Louvre estrena una nueva museografía con el “Arte de vivir a la francesa”

 

María Luisa Gaspar

PARÍS (EFE).- El Museo del Louvre inauguró hoy la renovación de las nuevas salas destinadas a albergar su impresionante colección de objetos de arte y mobiliario de Luis XIV y el siglo XVIII, dando así por concluida la metamorfosis iniciada en 1989 con la creación de la pirámide de vidrio que le da acceso.

Más de 2.000 cuadros, esculturas, tapices, bronces, mármoles, porcelanas, vajillas, maderas nobles, tapices, alfombras, joyas, instrumentos científicos y mobiliario firmados por los mejores artistas y artesanos de finales del siglo XVII y del XVIII esperan al visitante

Con el título “De Louis XIV à Louis XVI. Un art de vivre à la française”, el nuevo recorrido museográfico permanente ocupa 33 salas recién rehabilitadas y una superficie de 2.200 metros cuadrados.

La ministra de Cultura, Aurélie Filippetti, encabezó hoy la serie inaugural de los nuevos aposentos palaciegos que el público descubrirá el próximo 6 de junio en el museo más visitado del mundo, que en 2013 contabilizó 9,2 millones de entradas.

Esta última gran rehabilitación, que empezó a vislumbrarse en 1995 y comenzó en 2008, ha costado 26 millones de euros (35 millones de dólares), enteramente financiados por el mecenazgo privado francés y extranjero.

En el origen de los trabajos estuvo la necesidad de adaptar a las nuevas normativas las salas más vetustas del Louvre, intactas desde la década de los sesenta, muchas de las cuales tuvieron que cerrarse en 2005, según comentó a Efe el director del departamento de Objetos de Arte del Louvre, Jannic Durand.

Algunos espacios “conservaron su volumen y organización antigua”, como el dedicado a Luis XIV en una de las antiguas salas del Consejo de Estado, presidida por el majestuoso retrato del “Rey Sol” que figura en todos los manuales de historia en Francia.

Otras medidas pudieron rehacerse por completo y permitieron al escenógrafo Jacques García y a los especialistas del XVIII de su departamento concebir espacios de la dimensión exacta que tenían los más lujosos salones del XVIII y decorarlos con sus correspondientes adornos de madera.

Destaca entre todos ellos el pequeño “gabinete azul” blanco y oro del Palacio Villemaré-Dangé, rehecho enteramente en 1750, y que tras 20 años de estudio pudo ser reconstruido con sus revestimientos de madera esculpida originales, explicó Durand.

Para ayudar a la comprensión del público, añadió el director, cada una de las tres articulaciones cronológicas principales se acompaña con la representación del soberano de su tiempo y eventualmente también la de su reina.

La nueva exposición permite así descubrir con claridad cómo se pasó del rojo, el oro y el púrpura dominantes, y de las dimensiones palaciegas de la corte del Rey Sol (1660-1725), a unas tonalidades más dulces en la época de Luis XV (1725-1755), a veces con acentos rococó o “rocaille”, y a unos salones de menores dimensiones.

La tercera secuencia cronológica y estilística refleja el gusto por el neoclasicismo del reinado de Luis XVI (1755-1793), donde las tonalidades son más suaves y los volúmenes más pequeños, como el pequeño salón de María Antonieta que cierra el itinerario, dominada por tonos blancos sobre blancos, extremadamente delicados.




Volver arriba