Mayas en el Palacio Nacional

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Visitantes a la muestra "Mayas, revelación de un tiempo sin fin", que este mes concluye su presencia en la Galería del Palacio Nacional
A la izquierda, cuadro de Leonora Carrington; sobre estas líneas, algunas piezas de la exposición "Mayas, revelación de un tiempo sin fin", en el Palacio Nacional


Imposible no sentirse orgulloso, como ser humano, cuando se aprecian objetos y conceptos como los que se encuentran en los vestigios de las civilizaciones antiguas. Evocan grandeza y recuerdan la capacidad que tenemos para construir, innovar, crear y hacer de éste un mundo mejor. Ayuda a reflexionar acerca de lo que somos.

La exposición “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” inaugurada en diciembre pasado es un claro ejemplo. No es precisamente una muestra de grandes objetos, algunos de hecho son miniaturas, pero el significado que cada uno de ellos tiene es inmenso por lo que transmite.

Estelas, vasijas, máscaras, figurillas de barro, esqueletos, dinteles, estatuas y joyas de jade y oro forman parte de la selección de casi 500 piezas -más de 100 inéditas y provenientes de cinco países- que abarcan desde el período Preclásico Temprano (2500 a.C.) a la actualidad que componen la muestra que aloja temporalmente un palacio virreinal español de una urbe que llegó a ser conocida precisamente como la Ciudad de los Palacios. La exhibición se presenta en la Galería del Palacio Nacional, ubicada en el ala norte del segundo piso del primoroso edificio que ha sido sede de toda la vida del Poder Ejecutivo mexicano. Ahí despacha el Presidente y algunos de sus secretarios de Estado.

Los curadores de la muestra la dividieron en nueve salas que el visitante recorre sin sentir, absorto y en un ambiente que le transporta al sureste y sur de México y a la bella Centroamérica, cuna de los mayas, donde por todos lados emergen sus ancestrales construcciones y donde viven todavía con sus lenguas y tradiciones.

Cualquier semejanza con el Museo Nacional de Antropología e Historia, el Museo de la Cultura Maya en Chetumal, el más reciente Gran Museo del Mundo Maya en Mérida o el del Popol Vuh y Miraflores en Guatemala es natural, pues de eso se trata, de traer a la ciudad de México parte de los tesoros mayas y, mejor todavía, llevarlos a otras partes del mundo, pues “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” se presentará a mediados del año en Brasil y posteriormente en Europa.

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*) Director general adjunto de la Secretaría de Relaciones Exteriores

De un vistazo

InstruccionesPara llegar al Palacio Nacional, donde la exposición estará hasta finales de abril, se puede tomar el Metro y descender en la estación Zócalo de la línea 2 (azul). Se emerge del subterráneo a la Plaza de la Constitución, donde están el Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana.

Acceso

La entrada a la muestra “Mayas, revelación de un tiempo sin fin” es gratuita durante toda la semana, con excepción de los lunes, de 10 a 17 horas.

Colaboración

La muestra es fruto de la colaboración del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) con otras áreas del gobierno mexicano y de algunos centroamericanos.

Juego de pelota

En Brasil, los sudamericanos y visitantes extranjeros del Mundial de Fútbol podrán apreciar este tesoro y vestigios de uno de los antecedentes de ese deporte, más difícil todavía, el “juego de pelota”; de seguirse sus reglas los corazones de Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar se ofrendarían a Kukulcán, la serpiente emplumada, el omnipotente dios maya.

Leonora

La última sala de la exposición refleja el mundo maya actual, con textiles, artesanías y objetos de uso cotidiano. Incluye un inmenso cuadro realizado por Leonora Carrrington que retrata la concepción maya del mundo, en lo religioso, político y social y el sincretismo con otras culturas.




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