"Mayas, el lenguaje de la belleza" reúne los hallazgos de los últimos años

“Mayas, el lenguaje de la belleza” reúne los hallazgos de los últimos años

Villahermosa, Tabasco.­— La exposición Mayas, el lenguaje de la belleza “celebra los hallazgos arqueológicos mayas más importantes de los últimos años en México”, destacó César Moheno, secretario técnico del INAH, al inaugurar hace unos días esta muestra en el Museo Regional de Antropología “Carlos Pellicer Cámara”, en Villahermosa, Tabasco.

Compuesta por 153 piezas prehispánicas de esta antigua civilización, que son parte del acervo de 10 museos mexicanos, la colección “es fruto del talento y del trabajo de los investigadores de Instituto Nacional de Antropología e Historia. Ellos son el alma de nuestros museos y zonas arqueológicas. Su pasión y esfuerzo nos permiten hoy mostrar a México y al mundo la grandeza de los mayas”, aseveró.

Acompañado de César Raúl Ojeda Zubieta, secretario de Gobierno de la entidad; el presidente municipal de Centro, Humberto de los Santos Bertruy; la directora general del Instituto Estatal de Cultura, Gabriela Mari Vázquez, y la directora del Centro INAH-Tabasco, Julia Alicia Moreno, César Moheno subrayó que con esta exhibición, “El INAH refrenda su compromiso con Tabasco, como el organismo técnico especializado del Estado mexicano para investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural de los tabasqueños”.

“Mayas, el lenguaje de la belleza —prosiguió— nos recuerda que estamos ante una cultura antigua cuyo eco y herencia aún resuena en comunidades mayas de México en la actualidad. Es una cultura que hermana a los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Tabasco con las naciones de Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador”.

Durante la apertura de la muestra, el secretario de gobierno de Tabasco, Cesar Raúl Ojeda, subrayó la importancia de la calidad de la labor que realiza el INAH en la conservación, preservación y difusión del patrimonio cultural tabasqueño.

La selección está organizada en cuatro núcleos temáticos que dan cuenta del concepto de belleza para la milenaria civilización maya. “La exposición hace un recorrido por diversos estilos y temporalidades, pues hay objetos creados hacia el año 100 antes de Cristo, hasta piezas elaboradas en el año 1200 de nuestra era. Suma más de 1,200 años de historia maya”, explicó el museógrafo y coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH, Enrique Ortiz Lanz.

Añadió que la exhibición fue creada como parte de la magna celebración por el 75 aniversario del Instituto, y busca darle una nueva lectura al arte maya a partir de lo que ellos entendían por belleza.

Ortiz Lanz destacó que la importancia de esta exposición es “el desciframiento de algunos símbolos de esta civilización que permanecieron ocultos por más de 1400 años, que refieren a cómo se representó y qué se consideró que era la belleza”.

Entre las piezas clave que sobresalen están la Estela de Pomoná, una máscara de jade de Calakmul —que representa a un joven que se va transformando a partir de su tocado en la montaña sagrada de la cual salen las hojas de maíz—, así como una máscara en forma de tortuga, cuya restauración implicó dos décadas de trabajo.

También destaca la variada colección de figurillas de Jaina y el porta estandarte, una escultura que pareciera hecha en el siglo XX, pero en realidad fue hecha por los antiguos mayas once siglos atrás.

En el primer núcleo de la exposición, denominado El cuerpo humano como un lienzo, “se aprecian piezas que muestran cómo los mayas modificaron su rostro con escarificaciones, es decir, con cicatrizaciones, algo similar a los tatuajes que hoy se pintan los jóvenes, pero en relieve”, abundó Enrique Ortiz Lanz.

“El cuerpo humano siempre ha sido modificado, adornado, transformado en todas las civilizaciones y es una forma de lenguaje, los antropólogos lo llaman metalenguaje, es decir, formas de comunicación no verbales pero que expresan ideas que se quieren manifestar socialmente”.

Otro elemento que utilizaban para embellecerse fue la deformación craneal, principalmente entre las clases nobles mayas, para ello entablillaban sus cabezas con el objetivo de darle una forma de grano de maíz.

El segundo núcleo hace referencia a la vestidura del cuerpo, “entre los mayas había dos tipos de atuendos, unos ricamente ataviados con una especie de capas que aún perviven en la zona de Michoacán, y otros provocadores con los que hombros y pechos quedaban descubiertos”.

El tercer apartado refiere al álter ego de los hombres mediante piezas de animales humanizados. El último núcleo está dedicado a los dioses y a cómo los mayas se apropiaron de la naturaleza humana para representar a sus dioses, algunos semejantes a mujeres de la vida cotidiana con ciertos atributos o bien seres transformados en creaciones sorprendentes.

Mayas, el lenguaje de la belleza permanecerá abierta hasta agosto próximo en el Museo Regional de Antropología “Carlos Pellicer Cámara”, en Villahermosa, Tabasco.- (Boletín No. 212)

Etiquetas:,