Con exposición, celebrarán hallazgo del Templo Mayor

Será una muestra mayormente gráfica, con algunas de las obras más significativas del MNA

Además, se le rendirá un homenaje al antropólogo Manuel Gamio, su descubridor

MÉXICO (Notimex).- Catalogado como el centro absoluto de la vida religiosa mexica, la zona arqueológica del Templo Mayor celebrará con una exposición el centenario de su hallazgo, el próximo mes de octubre.

Así lo dio a conocer Carlos Javier González González, director del Museo del Templo Mayor, quien comentó en entrevista con Notimex que este centro simbólico del gran Imperio Mexica tendrá una muestra breve pero significativa.

De acuerdo con el arqueólogo, con esta exhibición se le rendirá, además, un homenaje a quien es considerado el padre de la antropología en México, Manuel Gamio (1883-1960).

Lo anterior, se suma a la conmemoración del 75 aniversario del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de los 50 años del Museo Nacional de Antropología (MNA).

‘Tendremos objetos personales de Gamio y algunas piezas que encontró el arqueólogo Leopoldo Batres en la calle de Guatemala, años atrás del hallazgo del Templo Mayor.

‘Vendrán, también, obras significativas del Museo Nacional de Antropología (MNA). Se trata de obras que tienen que ver con la cultura mexica y que son antecedentes del hallazgo’, mencionó.

La mayoría de la gente, dijo, se refiere al hallazgo de la Coyolxauhqui en 1978, pero años atrás ya existía una pequeña zona arqueológica en lo que eran las ruinas de la calle de Guatemala y Seminario, ‘y de esa pequeña zona arqueología fueron los vestigios del Templo Mayor, localizados en 1914 por Gamio’.

‘Tendremos en prestamos algunas piezas del MNA y nosotros prestaremos a ellos otras obras para que estemos en un espíritu de unión a la celebración; nosotros a la 50 del MNA y ellos a la muestra sobre los 100 años del hallazgo del Templo Mayor’, indicó.

Por otro lado, adelantó que a finales de junio se inaugurará otra exposición: ‘Semillas de vida. Sexualidad en Occidente’, que reunirá piezas del occidente de Mesoamérica.

Es de recordar que sobre el Templo Mayor estaba construido un edificio colonial comparativamente con lo que estaba debajo, por lo que se derribo para dejar salir a la superficie el edificio más importante de la cultura azteca.

En 1914, Manuel Gamio ya había descubierto las ruinas del Templo Mayor y en los años 50, Ignacio Marquina se interesó en el sitio y elaboró lo que hoy en día se conoce como la maqueta de Marquina, en la cual se ubica lo mencionado por Fray Bernardino de Sahagún: La existencia de 78 templos enmarcados por un circuito que unía las calles de Brasil, Monte de Piedad, Moneda, Correo Mayor, El Carmen y González Obregón.

Era el Centro Sagrado con el Templo Mayor, el juego de pelota, los templos de tezcatlipoca rojo y negro, y el del Sol, entre otros.

Sin embargo, no fue sino hasta 1977 cuando la Dirección de Salvamento Arqueológico planeó excavar algunos estacionamientos de esta área y el 21 de febrero de 1978, cuando los trabajadores de la entonces Compañía de Luz y Fuerza realizaban una excavación de dos metros de profundidad para colocar un transformador eléctrico, localizaron una piedra con relieves de más de tres metros de diámetro.

Enseguida, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se dieron a la tarea de limpiar con sumo cuidado la tierra y el lodo que cubría el monolito.

Conforme avanzaban los trabajos se podían apreciar los contornos de formas femeninas desmembradas. Al verla completa, el arqueólogo Felipe Solís la identificó como la diosa Coyolxauhqui.

Con ese hallazgo y el apoyo del entonces presidente de la República, José López Portillo, iniciaron las excavaciones formales y el rescate del Templo Mayor de Tenochtitlan, lo que actualmente se constituye uno de los proyectos de arqueología urbana más importantes de México.




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