Acude a su cita
Kukulcán se asoma en Chichén Itzá, a pesar de las nubes
Que si sale, que si no sale. Parecía como si Kukulcán jugara con los sentimientos de la gente que la tarde de ayer se dio cita en la explanada del Castillo de Chichén Itzá para admirar el fenómeno de luz y sombra.
El mar de gente, 16 mil personas a lo largo del día según autoridades de Cultur, dudaba si el descenso de Kukulcán sería visible, y es que a las 3 de la tarde el sol coqueteaba con las nubes y sus flojos rayos eran a su vez fuente de esperanza.
“Yo creo que sí sale”, señaló Cecilia Ventura, una turista argentina que acudió motivada por su madre.
La joven, quien visitó la zona con su amiga Sofía Lorenzano, platicó que le habían recomendado el lugar, pues se podía ver el descenso de la serpiente. Fue el mismo caso de Guadalupe Méndez, de Michoacán a quien le habían hablado maravillas del Castillo. Y como ellas, cientos de turistas de Europa, Asia y América esperaban pacientes a que el sol empezara con el juego de luces motivando fotos con la pirámide de fondo.
A las 4 p.m., los visitantes estaban seguros de que el descenso de Kukulcán sería un éxito, a esa hora unas nubes copiosas coronaban la pirámide, pero no había ninguna que dejara pasar el sol.- Iván Canul Ek