Vinos que tienes que probar
La abrumadora oferta de etiquetas en los anaqueles, suele impactar en los consumidores de 2 formas. En la primera, los amantes del vino continúan bebiendo marcas conocidas, que han superado la prueba del tiempo, probando ocasionalmente una nueva. En la segunda, el cliente prueba cada nueva etiqueta disponible y solo adquiere nuevamente un producto, cuando la ocasión lo amerita. Sin importar en que segmento te encuentras, siempre es importante conocer los mejores vinos en el mercado. En estas publicaciones, te daremos las notas de cata de los vinos que tienes que probar.
Rafael Adobe Guadalupe 2008
Tinto bajacaliforniano, con un intenso aroma frutal y toques de caramelo y madera. Se perciben también, suaves rastros de especias, que se fusionan con leves ahumados. La nariz identifica el olor de caña dulce, nueces y algo de pimienta. Al paladar, este vino se distingue por su excelente balance entre la fruta, la astringencia y la acidez. Su sabor, nada salado, es tostadito y con un tenue gustillo a mermelada de ciruela. Con una grata sorpresa chocolatosa, el Rafael Adobe Guadalupe 2008, se luce al término de la degustación. Su valor es de 560 pesos, en vinisfera.com.
Tardío Moscatel Sauvignon 2005
He aquí a un digno representante del Valle Central de Chile, de un intenso color amarillo, casi dorado, brillante y de ribetes ocres. Presenta una buena densidad y un aroma a frutas maduras, en especial a piña. Esencias de almendras, nueces y vainilla, enriquecen su paso por la nariz; mientras que la mantequilla y la miel, de exquisitez incomparable, embelesan al olfato. Su recorrido por el paladar, inicia con una acertada dulzura, que luego da paso a un sabor tostado y que termina con un toque amargo. Es entonces cuando comienzan a sentirse los sabores frutales de la piña, durazno y dátil. Su precio es de 200 pesos, en buenavida.com.
Firebird Legend Pinot Noir 2005
Procedente de la República de Moldavia, Firebird Legend es una interesante muestra del arte vinícola de Europa Oriental. De un color que revela su juventud, este vino luce un intenso tono oscuro, entre frambuesa y zarzamora. Su aroma resulta realmente agradable, además de complejo y atrayente. Se percibe la sutil presencia de hongos y tierra mojada. Gradualmente, aparecen otras esencias, como zarzamora, tabaco, ciruela y jamaica. Más adelante, aparece el olor a café, madera y un poco de pimienta. Su sabor resulta una interesante mezcla de frutas y madera. Los expertos lo describen como un vino suave y aterciopelado, muy bien integrado. Su precio es de 70 dólares, en templarwines.com.