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La planta de té es una de las 50 hierbas fundamentales, usadas en la medicina tradicional china

La planta de té  o Camellia sinensis, es la especie cuyas hojas y brotes se utilizan para elaborar té. Es una de las 50 hierbas fundamentales, usadas en la medicina tradicional china. La planta del té procede del sur y sudeste de Asia, aunque hoy se cultiva en todo el mundo, tanto en regiones tropicales como subtropicales.

 

Las características y diferente composición química de las hojas recolectadas, según la edad, producen diferentes tipos de té, entre los que están:

 

Té verde.
Es un tipo de  que ha experimentado una mínima oxidación, durante su procesamiento. El té verde no es fermentado, a diferencia del té negro. Las hojas se recogen frescas. Después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan. Es consumido en grandes cantidades, por ser un excelente protector contra algunas enfermedades, al mismo tiempo que aumenta la energía. Científicamente, se ha comprobado que protege el corazón, disminuye los niveles de colesterol y mejora el metabolismo de los lípidos.


Té rojo, Pu-erh

El té Pu-erh es conocido también como té rojo y su nombre proviene de la región de Yunnan, China. Se trata de un té inusual, consumido única y exclusivamente por la nobleza china, cientos de años atrás. A diferencia de otros tés, que suelen tomarse tras su recolección, el proceso de fermentación de esta variedad de Camellia sinensis, puede durar de2 a 60 años en barricas de roble, lo que hace que las hojas tomen un color cobrizo y por lo tanto, también la infusión. El té Pu-erh se adquiere en una especie de bolas compactas, llamadas ladrillos, que se desintegran antes de su preparación.

Actualmente se ha hecho popular en el mundo occidental, debido a su bajo contenido en cafeína y a sus supuestas propiedades para eliminar grasa.

 

Té azul, Oolong.
El oolong es un té chino tradicional Camellia sinensis, cuya oxidación queda entre el té verde y el té negro. Está entre los tipos de té más populares servidos en los restaurantes chinos típicos y existen diversas variedades de oolong en China, sin embargo, solo abarca el 8% del consumo mundial.

El oolong tiene un sabor más parecido al té verde que al negro, no tiene el aroma dulce y rosáceo del té negro, ni las fuertes notas herbales que caracterizan al té verde. Suele cocerse de forma que quede fuerte. Su consumo ha aumentado en los últimos años, debido a sus propiedades relajantes, beneficios para la piel y el corazón.

 

Té negro.
Es el té más popular, representando el 75% de la producción mundial.  Se obtiene luego de la recolección de las hojas de la Camellia sinensis, las cuales se enrollan y se dejan oxidar. Es el más aromático de todas las variedades, debido a que con la fermentación, se originan grandes cantidades de compuestos perfumados. El sabor del té negro es mucho más acentuado, existiendo una gran variedad de matices, que dependen tanto de la forma del procesado, como del lugar de cultivo y de la calidad de las hojas utilizadas. 

 

Té blanco.
El té blanco proviene de delicadas yemas y hojas jóvenes de la planta. Se las seca a los rayos del sol y son ligeramente procesadas, para prevenir la oxidación o la futura fermentación. El nombre “té blanco” deriva de las vellosidades plateado-blanco, en las yemas aún no abiertas de la planta de té.

Su producción a gran escala es limitada, por lo cual se convierte en una bebida exclusiva y se comercializa a precios muy elevados, por su delicioso sabor fino y suave. 

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