La pera, fruto delicioso y refrescante
Historia del sabor
La pera es el fruto del árbol Pyrus, de la familia de las rosáceas y prima de la manzana. Las peras tienen forma redondeada y cónica a la vez; se presentan en colores verdes, amarillentos e incluso con tonos rojizos. Son frutos muy jugosos y de carne blanca, con un sabor dulce y refrescante.
Existen más de 30 tipos de pera, variando no sólo en su tamaño, sino también en su sabor. En la gastronomía, las peras son un fruto muy importante y se elaboran múltiples productos con ella; uno de ellos es la Sidra de Pera, que se consume principalmente en los países galos.
Contiene vitamina C, esencial en el funcionamiento diario del ser humano. También contiene potentes antioxidantes, que protegen las células y funcionan como anticancerígenos. La pectina contenida tiene efecto diurético, además facilita los movimientos peristálticos del intestino, lo que mejora la digestión. Por su contenido en vitaminas B1, B2 y B3, consumir peras mejora los procesos cerebrales.
La pera también es rica en calcio y fósforo, esenciales durante el crecimiento, para fortalecer huesos y dientes; su aporte de potasio ayuda a la correcta función celular.
Por si fuera poco, es un alimento ideal para la etapa de destete de los bebés. La carne de la mayoría de las variedades de pera es muy suave, jugosa, nutritiva y rara vez provoca en los infantes una reacción alérgica. La pera también es una buena opción, por que a diferencia de los cítricos, aporta una buena cantidad de vitamina C, pero no es ácida.
Las papillas hechas con esta fruta, no sólo le aportan a tu bebé excelentes nutrientes, sino que lo ayudan en el proceso de aprender a comer. En la medicina tradicional china, la pera es una fruta muy apreciada, se cree que por su cualidad refrescante ayuda a restablecernos de las afecciones pulmonares.

