La dieta cruda

La dieta cruda

Los consumidores de la dieta cruda tienden a consumir menores calorías y pesar menos que aquellos que utilizan otro tipo de dietas

Esta dieta tiene su origen a finales del siglo XIX, cuando el doctor Maximilian Bircher-Benner descubrió que podía curar su propia ictericia comiendo manzanas crudas. Tras este hecho, comenzó una serie de experimentos para conocer los efectos de la comida cruda en la salud.

 La dieta ha evolucionado, y consiste en ingerir alimentos que no han sido cocinados, alterados genéticamente o expuestos a químicos y sustancias como pesticidas. Incluye frutas frescas, moras, vegetales, nueces, semillas y hierbas en su estado natural.

 Consumidores de este tipo de dietas afirman que los métodos de cocina destruyen la mayoría de las vitaminas de los alimentos y bloquean nutrientes beneficiosos para el sistema inmune. Sin embargo, estas afirmaciones carecen actualmente de evidencia científica que las sustente.

 A pesar de contar con un extenso reglamento sobre el estilo de alimentos que se pueden comer, esta dieta demuestra ser efectiva para bajar de peso. Investigaciones han demostrado que los consumidores de la dieta cruda tienden a consumir menores calorías y pesar menos que aquellos que utilizan otro tipo de dietas.

 Expertos en nutrición enfatizan la importancia de la saciedad. El hambre no debe ser un problema en la dieta cruda, puesto que los vegetales y otras leguminosas tardan más en ser digeridos, prolongando la sensación de saciedad. La dieta también te permite consumir cuántas calorías quieras ingerir, y puedes incrementarlas si comienzas a sentirte demasiado hambriento.

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