¿Cómo almacenar vino?

Si bien darle un correcto almacenamiento a tus vinos no se trata de alguna ciencia avanzada, conviene tener ciertas consideraciones antes de hacerlo.

Si bien darle un correcto almacenamiento a tus vinos no se trata de alguna ciencia avanzada, conviene tener ciertas consideraciones antes de hacerlo:

 1.       Protégelos de la luz.

Mantenlos en la oscuridad, evitando las lámparas fluorescentes y la luz solar. Los rayos UV pueden hacer que el vino adquiera un sabor desagradable. Algunas botellas vienen con filtros UV incluidos y materiales oscuros; sin embargo, algunos rayos UV pueden lograr atravesar el vidrio y arruinar el vino. Si no cuentas con un medio donde apartarlas totalmente de la luz, aprovecha una caja o tápalas con una toalla.

 2.       Si es de corcho, almacénalos horizontalmente.

Si se mantienen en posición vertical, el corcho se secará y el aire penetrará la botella. Y no sólo eso, el corcho puede fragmentarse al momento de abrirla y arruinar su contenido

 3.       Temperatura constante

La temperatura ideal para almacenar una colección variada de vinos es 12.2°C. Puedes dejar que la temperatura descienda por debajo de estos 12.2°C sin dañar el vino, pero ralentizará su proceso de añejamiento.

 4.       Que no se mueva

Almacena el vino de tal manera que cuando saques una botella no muevas las demás. Los movimientos y vibraciones pueden tener un impacto negativo en el sabor del vino.

 5.       Mantén la humedad en un 70%

Una humedad elevada evita que el corcho se seque y minimiza la evaporación. Puedes comprar un higrómetro para estar mantenerte pendiente de los niveles de humedad.

 6.       Aísla el vino

Todos los vinos “respiran”, así que no lo almacenes junto a algo que exuda olores fuertes, ya que estos se filtran a través del corcho y contaminan el sabor.

 7.       No todos los vinos mejoran con el tiempo

Generalmente los vinos baratos no lo hacen. Los vinos tintos pueden tener un período de maduración de dos a diez años. Dependiendo del tipo de vino tinto que sea. La mayoría de los vinos blancos deben consumirse después de dos a tres años de almacenamiento, aunque los Chardonnay se pueden añejar por más de 20 años.

Etiquetas: