Historia de la crema de avellanas

La Avellana es un fruto seco con un sabor muy apreciado, su nombre viene del latín del arbusto en el que se dan; Corylus Avellana, el árbol mide entre dos y cinco metros.

Los principales países productores son España, Turquía, Italia y Estados Unidos; las avellanas también son ricas en proteínas, en calcio, fibra y vitaminas.

La crema de avellanas nace gracias al italiano Pietro Ferrero, quien era dueño  de una pastelería, en la segunda guerra mundial en Europa había un difícil acceso a las materias primas y el cacao tenía un gran impuesto, por lo que Ferrero decidió crear un nuevo dulce en el que no tuviera que usar mucho cacao. A este invento le llamó “Giandujot” y era una barra de chocolate rellena de avellanas, efectivamente no necesitaba mucho cacao ni azúcar, el nombre provenía de un personaje de marioneta; Gianduja que representaba al piamontés típico.

 

En 1951, Pietro Ferrero decidió transformar la barra de chocolate con la idea de que fuera fácil de untar, a este nuevo invento lo llamó “Supercrema Giandujot”. Después, Michele, hijo de Pietro decidió tomar el negocio y en 1964, decidió vender el producto en los alrededores de Italia, le cambió el nombre y perfecciono la receta.

Para crear el nuevo nombre, Michele uso la acepción inglesa de avellana “nut” y le agrego el sufijo “ella”.

El 20 de Abril de 1964 salió de la fábrica el primer tarro de esta crema siendo un gran éxito hasta hoy en día.

Este popular producto ha tenido un gran boom en los últimos años, ya que se puede combinar fácilmente con miles de alimentos,  se le puede agregar a hot cakes, waffles, panes, fresas, brownies, licuados y helados.

Ya que conoces la historia, no pierdas la oportunidad de preparar deliciosos platillos con ella.




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