Té contra el cáncer

Sabemos que las mandarinas al igual que todas las frutas están llenas de vitaminas y nutrientes muy necesarios para tener una buena salud. Desde hace algún tiempo, se han realizado una serie de investigaciones descubriéndose que la cáscara también tiene muchas propiedades, sobre todo para combatir una de las enfermedades más temidas de la actualidad como es el cáncer.

Esto no es ninguna novedad, ya que ha quedado demostrado que lo mejor de todas las frutas se encuentra en su cáscara, y en menor cantidad en el jugo o en la pulpa, lo que confirma estos estudios.

Ocurre que la cáscara de mandarina, cuando aún está verde contiene una sustancia conocida como Q40 salvestrol y es justo este compuesto el que podría actuar en contra de la enfermedad.

Las investigaciones que se han efectuado han demostrado que células humanas cancerosas pudieron destruirse con el Q40 salvestrol, pero la investigación aún está comenzando, lo que señala que falta mucho por descubrir.

Se indica además, que este compuesto retiene el oxígeno de calidad y acaba con los radicales libres gracias a sus muchos antioxidantes. Por ello puede prevenir y acabar con ciertos casos de cáncer.

Pero los estudios también demuestran que la cáscara de mandarina al contener muchosantioxidantes y antibacterianos es capaz de limpiar la sangre, purificando y regulando los fluidos del cuerpo. Disminuye la presión arterial al deshacerse del ácido úrico que absorbe el organismo, mientras que ofrece una mejor absorción de nutrientes y una correcta descomposición de los alimentos.

Podemos emplear la cascara para tratar resfriados, congestiones húmedas o con flemas, mareos, náuseas propias del estado de gestación y muchas otras dolencias similares que se puedan tener.

Y cómo podemos consumir la cáscara de mandarina, pues preparando un té con ella. Solo hay que retirar la cáscara con cuidado para que quede la medula blanca que tiene y la pondremos a secar por unos días.

Después, se guarda en un lugar seco, fresco y hermético para que pueda ser usada por un tiempo prolongado.

En un vaso de agua caliente se colocan varios trocitos de la cáscara para que repose por unos minutos y listo, se tiene el té de cáscara de mandarina.

Con información de recetas.com




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