Jon Hamm no hace juicio

Jon Hamm no hace juicio

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MADRID (EFE).- “Mad Men” afronta su último asalto con Jon Hamm convertido en uno de los actores más respetados de la televisión, su versión de Don Draper, un brillante publicista de personalidad destructiva, ha encandilado al público: “Trato de no juzgarle y humanizarle. Todos podemos ser aborrecibles”.

“Mad Men” se ha convertido en el rey del drama de la televisión tras seis temporadas de glamour vintage, campañas publicitarias y una trama con múltiples niveles, en el que Don Draper es la bisagra central.

“Hombres como yo inventaron lo que tú llamas amor para vender pantys”, dice Draper a una de sus conquistas en la primera temporada, una frase que retrata a un personaje “complejo” y por lo tanto “muy interesante” para un actor, argumenta Hamm.

“No ha cambiado demasiado, es quien es y quien siempre ha sido. Lo cual es trágico, fascinante, asqueroso y emocionante a la vez”, señala el actor sobre un personaje de cuya imagen es difícil desligarle copa en mano, traje impoluto, pelo engominado y elegante bocanada de humo “ad hoc”.

Hamm es un actor de éxito tardío, consiguió este papel con 36 años tras un largo periplo trabajando como camarero y un puñado de personajes pequeños de escaso peso.

“Interpretar no es una competencia, no siento ninguna presión por superar a Don”, señala el actor con una humildad inusitada para el brillo y la pompa de Hollywood.

La historia es más pintoresca si cabe, ya que estuvieron a punto de no darle el papel porque creían que no era “lo suficientemente sexy”, aunque su interpretación ha conseguido que un tipo “muchas veces detestable” desprenda un magnetismo que ha conquistado a una legión de seguidores.

“El público conecta con Don porque entiende su sensación de insatisfacción personal”, subraya el actor, que tampoco escatima elogios para Matthew Weiner -creador de la serie-.

Su éxito dentro de la pequeña y de la gran pantalla -en breve estrenará el filme “Million Dollar Arm”-, emula al de Draper, un brillante publicista que también ha recolectado fracaso tras fracaso en su vida personal y arrastra el peso de un oscuro secreto.

“Mad Men” se ha propuesto exprimir al máximo su estertor final y, al estilo “Breaking Bad”, divide su última temporada en dos apartados de siete episodios cada uno, por lo que acabará en la primavera de 2015.

El final de la sexta temporada dejó muchas interrogantes abiertas sobre su personaje, que acaba de ser despedido de su empresa y emprende lo que parecía una nueva vida en Los Ángeles, aunque a Peter Campbell y Roger Sterling tampoco les va mejor.Tan solo a Joan Holloway y Peggy Olson siguen su carrera ascendente -a un alto costo eso sí-, mientras Betty Francis se encuentra de nuevo estancada en un matrimonio tradicional.La homofobia, el machismo o los derechos civiles, han sido abordados a lo largo de las seis temporadas de “Mad Men”, y la última, ubicada en el convulso final de la década de los sesenta, promete.




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