“Atracción fatal”, con un final distinto en el West End de Londres

 

Alejandra Olcese

LONDRES (EFE).- La historia de infidelidad y obsesión enfermiza de la taquillera “Atracción fatal” llega al West End londinense con un nuevo final y el debut teatral de Kristin Davis, una de las cuatro protagonistas de “Sex and the City”.

Michael Douglas y Glenn Close fueron los protagonistas de la película “Fatal Attraction” (1987), que se convirtió en la más taquillera del año y consiguió seis nominaciones a los Óscar.

Una adaptación teatral de la cinta, a cargo del mismo guionista, el británico James Dearden, se presenta hoy en el teatro Haymarket de Londres, dirigida por el veterano Trevor Nunn, de 74 años, pero con un reparto y un desenlace diferentes.

El argumento sigue siendo el mismo- una mujer de éxito, Alex Forest, seduce al atractivo hombre casado Dan Gallagher y, después de vivir un fin de semana de pasión y lujuria, se obsesiona con él hasta la locura y hace todo lo posible por conseguir su amor y destruir a su familia.

La británica Natascha McElhorne, conocida por sus papeles en “The Truman Show” (“El Show de Truman”, 1998) y en la provocadora serie estadounidense “Californication” (2007), sustituye a Close en la piel de la obsesiva Alex, mientras el actor Mark Bazeley es el galán adúltero del que se enamora.

La víctima de la película, Beth, la mujer de Gallagher, es interpretada por la actriz estadounidense Kristin Davis, de 48 años, conocida por su papel de Charlotte, la más tradicional del cuarteto de amigas de la glamurosa serie “Sex and the City” (“Sexo en Nueva York”), que se subirá por primera vez a un escenario teatral.

La adaptación dramática de “Atracción Fatal” estará en cartel hasta el 21 de junio en el histórico teatro Haymarket, construido en 1720 junto a la céntrica Picadilly Circus, y, aunque respeta la historia y los personajes, se reserva algunas novedades para las últimas escenas.

La película acababa con la muerte de Alex a tiros de Beth después de una fuerte pelea.

Previamente Dan había conseguido ahogarla en la bañera, después de que ella le hubiese herido con un cuchillo pero, cuando parece que ha muerto, se incorpora y saca la cabeza del agua de forma terrorífica para recibir un tiro final de la “inocente” Beth.

El primer final que escribió Dearden para la cinta era muy diferente pero nunca llegó a ver la luz.

De acuerdo a su idea original, Alex era un mujer solitaria que pierde los estribos por amor, pero la productora decidió que era más adecuado darle otro enfoque al desenlace.

Por las presiones del estudio cinematográfico, Dearden se vio obligado a cambiar su final, convertir a Alex en una psicópata desquiciada y “matarla” a manos de la mujer de su amante.

“La única forma que tenía de matar a Alex Forrest y que eso se aceptara era convirtiéndola en un monstruo que se mereciera su destino”, explicó Dearden en una entrevista al diario británico “The Telegraph” publicada esta semana.

Veintisiete años después, el guionista puede presentar su verdadero final, en el que se da una “justa” oportunidad a Alex para que “juegue sus cartas por última vez”.

“No hay monstruo de las tinieblas aunque el final sigue siendo bastante lúgubre. Espero que la gente tenga suficiente intriga como para venir a verlo en el escenario”, afirmó Dearden, quien no ha querido desvelar cuál es el final de la obra teatral.

A Glenn Close, ahora de 67 años, nunca le gustó convertirse en una psicópata en el final de la cinta e incluso “se puso a llorar” cuando se lo pidieron, según el guionista.

Su personaje pasará a la historia por su locura y desesperación pero también por acuñar el término “bunny-boiler (hervidora de conejos)”, por el momento en que pone a cocer la mascota del hijo de Dan.




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