Viven una ceremonia sin sorpresas

Viven una ceremonia sin sorpresas

Los Emmy sufren un penoso revés en sus ganadores

El elenco de la serie "Modern Family", encabezado por Sofía Vergara, posa con el galardón a Mejor serie de comedia que recibió durante la entrega de los Emmy, la noche del lunes

NUEVA YORK (AP).- Hubo algo vergonzoso en la cantidad de repeticiones que amenazó la ceremonia de los Emmy, celebrada el lunes, pues quizá el público habría podido confundir la gala con una retransmisión de la ceremonia del año pasado.

Pese a los pronósticos, la gala no vivió muchas sorpresas: Bryan Cranston se llevó su cuarto Emmy al mejor actor en una serie de drama por “Breaking Bad”, su compañero de reparto Aaron Paul el tercero y el programa su segundo trofeo.

Del mismo modo, Jim Parsons sumó su cuarta estatuilla (‘”The Big Bang Theory’”), la tercera al hilo fue para Julia Louis-Dreyfus (“Veep”) y “Modern Family” se impuso con su quinto premio como comedia.

Pese a que, si bien es cierto que “Breaking Bad” se ha consolidado como la mejor serie de drama en la historia reciente de la televisión, el reconocimiento reiterado se puede convertir en un exceso penoso.

La ceremonia pudo hacer que el público se preguntara si no pasó nada en la última temporada.

Los Emmy, entregados por 66 años, celebran la excelencia en la televisión; pero ante los ojos de los Emmy la excelencia suele tomar la forma de la resistencia, no de las descargas de inspiración que lanzan a la series y a sus personajes muchas temporadas antes y que después de eso se vuelven rutina.

Uno es suficiente

Los Emmy no siempre celebran la excelencia, sino al estatus quo excelentemente mantenido, pero ha habido excepciones.

En 1996, Candice Bergen se retiró de la categoría tras ser nominada por su papel en la comedia “Murphy Brown”. Para entonces ya había sumado cinco Emmy y le quería dar la oportunidad a otros.

Quizá la Academia de la Televisión debería seguir su ejemplo; o quizá debería ir más allá e imponer una prohibición total a repetir los premios, haciendo que cualquier programa o individuo sólo pudiera ganar un Emmy a pesar de lo que dure su temporada al aire.

Tras esto sólo un cambio radical en la serie o en el personaje, o el aspecto de la serie, permitiría una nueva nominación.

Como en otros

Aunque este cambio suene radical, otros premios tienen reglas mucho más severas: cualquier libro, disco, película u obra de teatro de Broadway tiene sólo una oportunidad en los Pulitzer, Grammy, Óscar y los Tony el año que es lanzado.

No hay forma de reconsiderar el proyecto un año después aunque siga vigente, aunque se entiende que la televisión es diferente.

Consiste en general de series con finales abiertos que se presentan en episodios y buscan durar más que una sola temporada, esa es la naturaleza del medio. Pero la diferencia es que ha creado un sistema en el que cada serie puede sumar otra ronda de premios en cada vuelta de la misma carrera.

El cambio de plan sería tan popular entre aquellos a cargo de los premios como la propuesta de limitar los periodos entre los miembros del Congreso.

¿Puede alguien argumentar convincentemente que el trabajo de Cranston en la quinta y última temporada de “Breaking Bad” como el narcotraficante Walter White superó el logro de Matthew McConaughey al crear de la nada al detective con personalidad doble Rust Cohle en la primera temporada de “True Detective”?

Con tanta televisión tan buena eso se debe considerar, los Emmy deberían hacer un gran cambio y dejar de tratar a las mismas estrellas y programas como objeto de adoración año tras año, sólo porque no se han apagado.

Por lo pronto, “Breaking Bad” se despidió del aire llevándose los Emmys de todas las categorías principales, con su última temporada, que le concedió el premio a Mejor Serie Dramática.

Entre las pocas sorpresas de la ceremonia, Allison Janney se llevó a casa el premio a Mejor Actriz de reparto en serie de comedia por su trabajo en “Mom”.

Por su parte, Benedict Cumberbatch obtuvo el galardón a Mejor Actor en una miniserie o película hecha para TV por “Sherlock: His Last Vow”.

Jessica Lange se consagró como Actriz en una miniserie o película hecha para TV por “American Horror Story: Coven”; mientras el premio a Actor de reparto en una miniserie o película hecha para TV: Martin Freeman, también por “Sherlock: His Last Vow”.

De un vistazo

Actores de miniserie

En la lista de nuevos ganadores también estuvo Jessica Lange se consagró como Actriz en una miniserie o película hecha para TV por “American Horror Story: Coven”; mientras en la categoría masculina, obtivo el galardón Martin Freem.




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