Una sorpresiva ganadora

Una sorpresiva ganadora

Conchita Wurst se roba las miradas en la Eurovisión

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Arriba a la izquierda Tinkara Kovac de Eslovenia; arriba a la derecha, la actuación de "Tolmachevy Sisters" representando a Russia. A la derecha, Valentina Monetta de San Marino. Abajo, la actuación de Twin Twin, de Francia
A la izquierda, Pollapoenk representó a Islandia y abajo Sebalter fue hizo lo propio con Suiza en la justa musical. El cantante y violinista interpretó la canción "Hunter of stars", cuya letra y música es de su autoría
A la izquierda Conchita Wurst, representante de Austria, celebra después de haber ganado la gran final de la edición 59 de la Eurovision. Arriba, banderas de todo llevó el público consigo a la final de la Eurovisión, realizado en el B&W Hallerne. Abajo, un momento de la presentación de Mariya Yaremchuk, quien representa a Ucrania
Teo durante su participación representando a Bielorusia, ayer


COPENHAGUE (EFE).- La austríaca Conchita Wurst, el álter ego en forma de mujer barbuda del austríaco Thomas Neuwirth, se llevó el triunfo en Eurovisión en la gala celebrada ayer en los pabellones B&W de Copenhague, por delante de Holanda y Suecia.

España, representada por Ruth Lorenzo y su tema “Dancing in the rain”, acabó en la décima plaza, en una votación en la que el dictamen del jurado profesional de cada país tiene el mismo peso que el de los respectivos televidentes.

Lorenzo obtuvo votos de 17 de los 37 países que participaron en la edición de este año del festival e igualó la posición obtenida en las ediciones de 2004 y 2012, mejorando con creces la penúltima plaza obtenida el año pasado en Malmö por El sueño de Morfeo.

“Dancing in the rain” acabó con 74 puntos, los mismos que la anfitriona Dinamarca, que quedó en noveno sitio.

Austria, que no llegaba como favorita a Copenhague, presentó su candidatura tras su rotunda actuación en la semifinal de hace dos días, en la que se ganó el favor del público y empezó a subir de forma imparable en las apuestas, hasta colocarse en la primera plaza después de su intervención de ayer.

Holanda, con el pop con toques “country” “The Common Linnets”, fue la única que aguantó el tirón de “Rise Like a Phoeniux”, la balada épica con reminiscencias de la música de las películas de James Bond de Wurst, que logró el triunfo cuando aún faltaban por conocerse los resultados de los tres últimos países de la contienda.

Pronósticos fallidos

Suecia fue tercera por delante de Armenia, la gran favorita hasta hace unos días, cuando empezó a perder fuerza en los pronósticos, y de Hungría, otra de las bien colocadas a priori.

Astilleros, el escenario

La gala, la tercera que organiza Dinamarca en los 59 años de historia que tiene el festival, se realizó en unos antiguos astilleros frente al puerto de Copenhague, transformados en un espectacular escenario con una estructura de acero de 40 toneladas y 20 metros de alto, suelo de aluminio y cristal, iluminado por 32 proyectores.

El brillante resultado, que tiene una audiencia estimada de unos 180 millones de televidentes en todo el mundo, ha sobrepasado no obstante con creces la cantidad presupuestada inicialmente para adecuar el recinto, lo que ha desatado una considerable atención mediática.

Austria | Cantante

El ganador de la Eurovisión, Tom Neuwirth, nunca ha dejado su sueño de cantar.

Un segundo lugar

En el año 2006, Neuwirth, rozó el triunfo al quedar segundo en un popular concurso de nuevos talentos “Starmania”.

Se roba los titulares

“Entusiasmo mundial por la Reina de Austria”, tituló el Kronen Zeitung, el diario más leído de su país. “Logrado”, titula el gratuito “Heute”. “Wurst irrumpe en la final”, aparece en la portada de “Österreich”.




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