Torbellino de rock en Mérida

Torbellino de rock en Mérida

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“La Guzmán” se despidió de su tour “Primera fila”

“No es nada más llegar  un escenario, es todo lo que pasó para llegar a un escenario”, fue lo primero que se escuchó al iniciar el concierto de Alejandra Guzmán en la Plaza de Toros Mérida organizado por “Grupo Armar”.

La cantante se mostró totalmente agradecida con el público yucateco, a quien llamó “su medicina” y consintió con un recorrido por sus éxitos musicales y pasajes importantes de su vida.

“Como ladrones” fue la canción inicial del viaje que duró dos horas al ritmo de un torbellino entre baladas, bailes, energía, rock y una sonrisa imborrable.

“Este es el último concierto de esta primera fila, estoy emocionada y con tristeza porque no quiero dejar el escenario”, dijo antes de ofrecer el tema “Dime de verdad” con acordes distintos a los originales, pero que no dejaron de ser coreados.

Por momentos, las pantallas reflejaban un detrás de escenas en la vida de la cantante, donde contó sus inicios, recordó a su papá y habló sobre el amor a su familia e hija Frida Sofía, a quien le dedicó “Yo te esperaba”.

Con el tema “Ven” mostró su lado más sensual, pues el escenario quedó a oscuras y un reflector dejaba ver sus sexys movimientos al fondo del escenario.

“Qué sabrosa noche, es de esos sábados que duran muchos días y de esos finales eternos”, enfatizó .

Sin duda fue una noche de agradecimientos, recuerdos y un sinfín de emociones. “La Guzmán” no dejó de mostrar su felicidad por tener una nueva oportunidad y seguir en los escenarios.

“Y no importa cuántas veces tenga que pasar por la oscuridad para ver la luz, para sentir lo que hoy siento, y lo que hoy agradezco; estamos llenos de luz y no estamos solos, y si te caes en el camino, vuelve a intentarlo, nunca paren de soñar Mérida”, alentó antes de interpretar “Angeles caídos”.

Demostró que no es sólo una cantante, sino que el talento fluye por sus venas al tocar la batería durante “La plaga” y “Hey, güera”.

La plaza de toros lució llena aunque el público de abajo no se animó a pararse hasta la mitad del concierto cuando Alejandra los incitó a “ser libres y romper las reglas; si les dicen que se sienten, no hagan caso, vamos a disfrutar”. También invitó a “quitarnos todo lo que nos estorba” con la canción “Quítatelo”, en la cual aprovechó para despojarse de su blusa y quedarse sólo con un sostén negro mientras bailaba con uno de sus siete músicos, a quienes dejo solos en el escenario unos momentos para “arreglar unos problemas en el sonido” y regresar con “Un día de suerte”.

“Estoy sana y si no me he vuelto loca es gracias a la música y a ustedes, los voy a extrañar pero los llevo en mi corazón”, dijo al despedirse.

El público la hizo regresar en dos ocasiones, primero con “Reina de corazones” y luego con “Hacer el amor con otro”, para el adiós definitivo.—Gloria Montero Leal

 




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