Kurt Cobain, "¿por qué demonios no te has quedado?"

Kurt Cobain, “¿por qué demonios no te has quedado?”

Javier Herrero.

Madrid, 4 de Abril (EFE).- “¿Por qué demonios no te has quedado?”, gritó Courtney Love en el homenaje celebrado tras la muerte de su marido, el ya mítico Kurt Cobain, un hecho que golpeó al mundo de la música hace 20 años y que sigue planteando entre muchos de sus admiradores esa misma cuestión.

Con motivo del aniversario de su fallecimiento, que se cumple mañana, son varias las iniciativas que intentan honrar con más o menos suerte la vida y obra de quien está considerado un icono y figura imprescindible de la música de los años 90 como gran adalid del “grunge” y del sentimiento desesperado de la “generación X”.

Entre las más interesantes, se encuentra “Kurt Cobain. La historia de Nirvana”, obra exhaustiva escrita por la periodista musical Carrie Borzillo, quien, a fin de separar fantasía y realidad, contó con testimonios de 55 personas y numerosos documentos oficiales, incluidos el informe de la autopsia y el certificado de su controvertida defunción.

“Kurt Cobain, de 27 años, se atrinchera en el invernado de su casa. Atranca la puerta con un taburete, escribe una nota en tinta roja (…). Tras consumir 1,52 miligramos de heroína, se apunta con el cañón de la escopeta en la cabeza y acciona el gatillo”, reza la entrada escrita por Borzillo para el 5 de abril de 1994, zanjando la polémica sobre si su muerte fue un suicidio o un asesinato.

Redactado como un exhaustivo diario de viaje, se recorre la historia del malogrado artista y, en paralelo, la de Nirvana, desde el momento en que nacen sus protagonistas hasta unos días después de lo que parecía la crónica de una muerte anunciada, a tenor de esta obra editada en España por Libros Cúpula.

En ella se cuenta cómo con siete años Cobain era medicado para frenar su hiperactividad, pero como el producto le provocaba el efecto contrario, lo contrarrestaban con sedantes. Aquejado toda su vida de varios problemas de salud, llegó a automedicarse con heroína. La primera vez que la probó fue con 18 años.

El divorcio de sus padres, en 1975, fue determinante en la configuración de su personalidad, un hecho a partir del cual, según declaró él mismo, se convertiría en alguien “extremadamente depresivo e insociable”.

En la familia había antecedentes de sobra. En 1979, dos tíos abuelos suyos se suicidaron disparándose con un arma. Incluso parece que su abuelo lo intentó y que murió por las heridas que se había causado.

Por si fuera poco, se relata también que, de adolescente, presenció una pelea en casa de su madre que esta zanjó apuntando a su segundo esposo con una pistola. A continuación, se cuenta que tiró todas las armas de su marido al río y que Kurt las recuperó para comprarse su primer amplificador para la guitarra.

Cobain, que vivió varias noches literalmente bajo un puente siendo un chaval, tras encontrarse con el rechazo e incomprensión de sus padres, conoció a Chris Novoselic, quien le propone formar un grupo después de escuchar sus composiciones. En 1988, se les unió Chad Channing como batería y tomaron el nombre de Nirvana, destacando por un sonido distintivo, sucio y original.

Ese mismo año publicaron su primer single, “Love buzz”, con Sub Pop, el sello que, también de acuerdo con Borzillo, acuñó el término “grunge” en 1987. Con ellos lanzaron en 1989 su primer disco, “Bleach”. Cobain diría que en ese álbum había gritado mucho y que sonaba “unidimensional”, pues todas las canciones eran “lentas y cutres”.

Le siguió “Nevermind” (1991), con unas previsiones de venta de 50.000 unidades, irrisorias en comparación con el terremoto que desató y los 30 millones de copias que se despacharon en todo el mundo, capaces de desalojar incluso a Michael Jackson del número 1.

Dave Grohl ya había sustituido por aquel entonces a Channing, a tiempo para vivir los tiempos gloriosos de Nirvana, que pasaron de las pequeñas salas a festivales con más de 70.000 personas a las que Cobain y compañía dieron himnos con los que expresar su desazón generacional, véase “Come as you are”.

Fue también entonces cuando comenzó su tormentosa relación con Courtney Love, madre de su hija, y cuando extremó el consumo de drogas, desencadenando completamente su decadencia.

Hasta su muerte, el grupo aún tuvo tiempo de lanzar el disco de rarezas “Incesticide” (1992), el álbum de estudio “In Utero” (1993) y el acústico por antonomasia “MTV Unplugged in New York” (1994).

No todos los recuerdos póstumos de Cobain parecen tan acertados. Tras la polémica inauguración en su ciudad natal de Aberdeen de una escultura que reproduce su figura entre lágrimas, Love acaba de anunciar que estudia la posible realización de un musical.

Rara forma la que ha tenido la viuda de Cobain de seguir el consejo de la nota de suicidio- “Sigue adelante, Courtney”. Para hacerse una idea más exacta de lo que pensaba el cantante en el momento de su muerte, mejor quedarse con las líneas previas.

“Estoy bien. Muy bien. Y doy gracias. Pero desde los 7 años fue creciendo mi odio hacia la especia humana en general. A la gente le parece fácil entenderse y mostrar empatía. ¡Empatía! Solo porque amo demasiado. (…) Soy demasiado errático y lunático y ya no me queda pasión. Recordad- es mejor quemarse que apagarse lentamente. Paz, amor, empatía. Kurt Cobain”.




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