El romance está de luto

Fallece en su natal Brasil Nelson Ned, "El Pequeño Gigante de la Canción"

MÉXICO (El Universal).- Inversamente proporcional a su estatura, así fue la vida y obra de Nelson Ned, quien este domingo perdió la guerra contra una neumonía grave y dejó un vacío en la música romántica de su natal Brasil.

Con más de 50 años en la música, Nelson Ned vivió no sólo de la dulzura y el reconocimiento de una carrera marcada por los éxitos, pues su andar estuvo marcado también por la desventura y los excesos. Luego de pasar medio siglo recorriendo todo el mundo, enamorando al público de todas las latitudes e idiomas con sus baladas y romanticismo, el responsable de temas como “Déjenme si estoy llorando” murió en un hospital de Cotía, en Sao Paulo, Brasil.

La Asesoría de Prensa de la Secretaría de Salud del Estado de Sao Paulo dio a conocer, a través de un comunicado, que el artista falleció víctima de “complicaciones clínicas” como consecuencia de la neumonía, una infección respiratoria aguda y problemas en la vejiga.

Fue el desenlace al deterioro de la salud del cantante de 1.12 metros de estatura que comenzó hace una semana y lo obligó a ser ingresado en una clínica de Granja Viana. En 2003 el ídolo brasileño empezó a presentar problemas de salud a partir de un accidente vascular cerebral. Más tarde se sumó la pérdida de visión en uno de sus ojos, motivo por el cual sus últimos días los pasó en una silla de ruedas.

Pero éstos no eran todos los problemas que aquejaban al compositor, pues también padecía diabetes, hipertensión arterial y Alzheimer en fase inicial.

Aunque su andar artístico comenzó a los 15 años, fue tres décadas después, con el tema “Yo también soy sentimental”, que el cantante originario de la pequeña ciudad de Ubá conoció el éxito.

“El Pequeño Gigante de la Canción” reconoció en más de una ocasión su afición por las drogas, el alcohol y las mujeres, lo cual significó durante mucho tiempo su “perdición”, como él mismo llamó a esta etapa de su vida.

Vida promiscua

El estrellato lo hizo sucumbir a las drogas y dar paso a una vida “promiscua”, plagada de escándalos, que con su conversión al cristianismo buscaría redimir en 1993. Ned se refugió en la religión, aunque siempre aclaró que no era una persona religiosa, sino un hombre que encontró a Cristo, quien lo había salvado de los excesos. Lanzó una autobiografía en la que compartió esta experiencia.

El cantante aseguró en más una ocasión que su problema físico hizo que su ascenso a la fama fuera más complicado. Al nacer, y hasta los primeros meses de vida tenía el tamaño de un bebé promedio, pero conforme pasaron los meses los médicos le diagnosticaron displasia espondiloepifisaria, comúnmente llamada enanismo.

Nelson Ned | En corto

Desde su conversión al cristianismo interpretaba con éxito música religiosa en portugués y español.

Primero en la historia

Con 45 millones de discos vendidos en todo el mundo, el cantante brasileño fue el primer latino en vender un millón de discos en el mercado estadounidense.

Junto a otros grandes

En Estados Unidos se presentó al lado de Julio Iglesias y Tony Bennett, con los que logró llenar cuatro veces el mítico Carnegie Hall de Nueva York. En México se le escuchaba en el programa “Siempre en domingo”, conducido por Raúl Velasco.

Fuente: El Universal



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