Café Tacvba agradeció a José Emilio Pacheco

MEXICO (AP).— Café Tacvba inmortalizó en una canción “Las batallas en el desierto”, una de las obras literarias más emblemáticas de José Emilio Pacheco, pero irónicamente los integrantes de la agrupación de rock jamás pudieron conocer en persona al poeta y narrador mexicano fallecido el domingo.

El popular cuarteto acercó a miles de jóvenes a la obra de Pacheco a través de su canción “Las batallas”, cuya letra fue escrita por el bajista Enrique Rangel en 1987, y con la que Café Tacvba rinde un homenaje en cada uno de sus conciertos a quien era uno de los autores más queridos y respetados de la literatura latinoamericana.

“Desafortunadamente nunca tuvimos oportunidad de conocer a José Emilio personalmente. En varias ocasiones le enviamos saludos por medio de Cristina Pacheco (esposa del fallecido escritor) y él nos hacía saber de su agradecimiento por la canción, pero era lo contrario, nos sentíamos agradecidos con él porque una novela tan fuerte y trascendente como es `Las batallas en el desierto’ nos inspiró”, dijo Quique Rangel a The Associated Press, en una entrevista telefónica realizada el martes.

“Las batallas” fue incluida en el álbum debut con título homónimo de la agrupación y que fue lanzado al mercado discográfico en 1992, pero el tema es interpretado en vivo desde 1989, año en el que Quique Rangel y sus compañeros el vocalista Rubén Albarrán, el guitarrista Joselo Rangel y el tecladista Emmanuel del Real dieron vida a Café Tacvba.

“Cuando terminé de leer la novela, me quedó un sentimiento de idea inacabada de mi sensación respecto al libro, y fue cuando compuse esta canción para sugerirla al grupo, que en ese entonces construía ya los cimientos de lo que hoy se conoce como Café Tacvba”, contó el músico.

“Las batallas en el desierto”, publicada en 1981, presenta un México de finales de la década de 1940, gobernado por el presidente Miguel Alemán (1946-1952), que iba encaminándose a la modernidad y adoptando modas de otros lugares del mundo. Todo ello visto desde los ojos de Carlos, un niño enamorado de Mariana, la madre de su mejor amigo.

“El reconocimiento de la mexicanidad, y el significado de las personas que somos hoy en este país y en este tiempo, es definitivamente lo que me sedujo de la obra de Pacheco”, explicó Rangel, quien recordó que leyó por primera vez “Las batallas en el desierto” en 1987.

“Hay un rompimiento con el personaje de Carlos cuando él se atreve a declarar su amor a la madre de su mejor amigo, y fue ahí donde me sacudió. Entonces pensé: `¿Cómo tú sí te atreves a declararle tu amor a alguien, y yo no lo he hecho aún?”’, recordó el bajista y productor.

Pacheco contó, durante un encuentro con cientos de jóvenes realizado en 2010, que había sido invitado por Café Tacvba a uno de sus conciertos masivos y a cenar con la banda en una ocasión en la que coincidieron en la ciudad de Querétaro.

“En la Plaza de Toros de Querétaro, llena de jóvenes como ustedes, 30,000 o 40,000, y en una esquina dos cabecitas blancas, que éramos (Carlos) Monsiváis y yo. Pero tuvieron tanto éxito (Tacvba) que tuvieron que salir escondidos. No hubo oportunidad de conocer a Café Tacvba”, dijo Pacheco.

“Me gusta mucho y estoy muy agradecido con Café Tacvba porque no tienen idea de la cantidad de personas que han leído el libro gracias a Café Tacvba”, señaló el escritor cuando le preguntaron sobre la canción en ese encuentro.

“Lo que más me asombra es que … hablan como si todo mundo hubiera leído el libro, como si todo mundo estuviera enterado de lo que se trata, eso es muy notable”, agregó Pacheco al final de su intervención sobre la canción de la banda.

Precisamente para ese encuentro de Pacheco con jóvenes los organizadores convocaron a Quique Rangel, pero por motivos de agenda con Café Tacvba el bajista tuvo que declinar la invitación. “íMe habría encantado conocer y compartir mesa con José Emilio! Desafortunadamente estábamos en medio de una gira por Estados Unidos, y no pudimos empatar las fechas”, dijo el rockero. Además de “Las batallas en el desierto”, novela que introdujo Rangel en la obra del autor, “Morirás lejos” (1967) y “El principio del placer” (1997) son sus libros favoritos de Pacheco, que en 2009 se hizo acreedor al Premio Cervantes, el máximo galardón al que puede aspirar un autor hispanoamericano.

“En especial `El principio del placer’ es un libro con el que estoy muy conectado, es una obra que leo frecuentemente, y cada vez que lo vuelvo a leer lo hago de forma diferente”, señaló el músico. “Por alguna razón los personajes de esa obra (El principio del placer) tienen diferentes edades y pareciera que cada vez que pasa el tiempo reconozco algunos rasgos míos en otros de los personajes en los cuales no había reparado”.

“Creo que mi acercamiento con la obra de Pacheco es por la narrativa, es en donde veo y donde reconozco una búsqueda similar a la mía, y a la del grupo en el que estoy. El cuestionamiento de la identidad, tanto individual como colectiva, un tema que fue fundamental en el trabajo de José Emilio”, señaló Rangel.



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