Kate Winslet ofrece nuevo retrato de la maternidad

TORONTO, Canadá.  (AP) _ Antes que el reportero siquiera haya entrado en la sala, Kate Winslet ha eliminado cualquier atisbo de formalidad. Se quita los tacones y anuncia su exasperación por los actores (especialmente ella) que hablan de sí mismos.

      “¿No te encuentras asintiendo con la cabeza y pensando, `Aquí vamos otra vez’?”, pregunta. “Sé que amo mi trabajo. Odio hablar de cuánto me gusta mi trabajo porque, ¿cómo uno puede hablar de eso sin sonar realmente indulgente?”.

      Será una honrada regular en las ceremonias de premios y una presencia constante en proyectos de prestigio desde “Sensatez y sentimientos” hasta “The Reader”, pero Winslet, quien creció en una familia grande de clase trabajadora a las afueras de Londres, tiene un candor poco común y una extroversión fácil que la ha hecho tanto una personalidad sencilla como una actriz naturalista con rápido acceso a las emociones profundas.

      Winslet tenía siete meses de embarazo en una entrevista el pasado septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde presentó “Labor Day”, un drama dirigido por Jason Reitman que se estrena en las salas de cine comerciales el viernes. En diciembre tuvo a su hijo, su tercero y el primero con su tercer esposo, Ned Rocknroll, el sobrino del millonario Richard Branson. (Winslet tiene un hijo con cada uno de sus esposos previos, Sam Mendes y Jim Threapleton).

      La maternidad fue un tema de conversación particularmente obvio para Winslet, no sólo porque estaba embarazada en ese momento, sino porque recientemente ha interpretado una serie de personajes memorables que son madres. Y no por coincidencia, señaló.

      “He sido madre desde los 25 años”, dijo la actriz británica de 38. “Es una gran parte de mi vida adulta. Ser madre o padre te transforma por completo”.

      En “Labor Day”, basada en la novela de Joyce Maynard, hace el papel de una madre soltera, Adele, con un hijo de 13 años (Gattlin Griffith) en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra. Un convicto prófugo (Josh Brolin) cambia drásticamente sus vidas cuando los secuestra y se esconde en su casa. Pero lo que sigue no es de terror: el convicto es una presencia amable y bienvenida en un hogar donde ha faltado un hombre. Abandonada por su marido tras varios abortos espontáneos, Adele se ha convertido en una rea virtual, pero lentamente la despierta un amor improbable.

      Es un claro giro hacia el drama para Reitman, quien también halla propiedades compartidas en el relato de un convicto bondadoso con sus películas sobre un gran activista del tabaco (”Thank You for Smoking”), una adolescente embarazada (”Juno”) y un tipo que se gana la vida despidiendo gente de sus trabajos (”Up in the Air”). “Estos al parecer son mis héroes”, dijo.

      Reitman escribió el guion de la novela de Maynard con Winslet en mente, y esperó un año para que la actriz pudiera rodarla.

        “No conozco a ninguna otra actriz que sabe cómo lidiar con este tipo de quebrantos y vulnerabilidad y hacerlo tan sensual”, dijo Reitman. “Hay muchas actrices que pueden interpretar a gente que sufre quebrantos, pero ella lo hace sin juzgar. Las interpreta y les permite florecer al mismo tiempo”.      Aunque hacer de mamá en el cine a menudo significa ser relegada a las afueras del drama, los personajes de Winslet han tenido vidas que no son sólo definidas por el hecho de tener hijos; son individuos apasionadas y complicadas.

      En “Little Children” hizo de una mamá infeliz como ama de casa que se siente atraída a un padre de su vecindario en un suburbio. En “Revolutionary Road” también lidió con un matrimonio sin amor en los suburbios, con un bebé en camino. “Carnage”, adaptación de la obra teatral homónima, presentó a un par de padres de Brooklyn discutiendo sobre la pelea de su hijo en el patio de la escuela, una tarde que incesantemente se disuelve en un caos. (Los padres no son mejores, o quizás son hasta peores, que los hijos).

      Pero la miniseries de HBO “Mildred Pierce” fue el más grande estudio de Winslet sobre la maternidad. La actriz dio vida a una mujer luchadora en la era de la Depresión, separada de su esposo y desconsolada por una hija adolescente malcriada.

      “Ese filme en cierto modo me salvó la vida”, dijo Winslet. “Llegó en un momento en el que estaba atravesando mi divorcio de Sam. Todo el que ha pasado por un divorcio sabe lo difícil que es cada día. Hubo días en `Mildred’ en los que pensé, `De verdad no sé cómo voy a pasar este día’. De algún modo, creo, por el hecho de que el personaje que interpretaba era tan parecido a mi vida, fue como una terapia”.

      La actuación de Winslet, empero, toma impulso al servirle de válvula de escape de una vida cotidiana más bien humilde.

      “Como adulta y como mamá, cuando no estoy actuando, no estoy actuando”, dijo Winslet. “Estoy siendo mamá y estoy en el corre-corre de la escuela y cosiéndole etiquetas a las medias. Eso es lo que estoy haciendo. Así que cuando lo hago, es un regalo tan grande. Es un gran privilegio y un gran placer. Es como mi tiempo personal. Es lo único que hago que es para mí”.

      Para sus hijos previos, Winslet casi limpió su agenda por completo y decidió cuándo sería el momento de volver a trabajar después del parto. Ahora, dice que tiene que planificar cuidadosamente cada película con mucha anticipación, programándola en torno a las actividades de sus hijos.

       “No puedo dejárselo tanto a la suerte como en mis veintes, cuando creo que era mucho más ruidosa y explosiva de tantas maneras”, agregó la estrella de “Titanic”.

      Sus próximos filmes incluyen la anticipada “Divergente”, una aventura para adultos jóvenes ambientada en un futuro terrible, en la que hace de villana, y “A Little Chaos” dirigida por Alan Rickman, sobre un par de jardineros que compiten para crear una fuente en Versalles.- (Por JAKE COYLE)

       ___      Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jake_coyle

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