Caetano Veloso y su enésima reinvención ante el público de Sao Paulo

Caetano Veloso y su enésima reinvención ante el público de Sao Paulo

 

SAO PAULO (EFE).- El cantautor brasileño Caetano Veloso prosiguió hoy con su gira nacional Abraçaço (abrazote) y tras su enésima reinvención musical conquistó al público de Sao Paulo en un pequeño teatro que colgó el cartel de no hay entradas y que también le acogerá mañana.

Con un fondo de cuatro sencillos lienzos en los que se dibujaban una cruz, un cuadro negro y uno rojo así como un círculo oscuro, Veloso hizo aparición con la banda Cê que le acompaña en este tour musical y le acerca a las nuevas tendencias.

“Ay Sao Paulo”, dijo Veloso entre suspiros ya cuando se acercaba el final de la noche y el público no pudo contener por más tiempo el silencio respetuoso con el que atendían al cantante de Bahia (nordeste de Brasil).

Una hora y media antes, el ganador de varios premios Grammys abrió su actuación con “A bossanova é foda” de su último disco, Abraçaço, que también da nombre a esta gira.

Apenas una canción le bastó a Veloso para ponerse a jugar con sus cuerdas vocales y en una subida y bajada de decibelios recorrer estilos y registros infinitos.

Tras los primeros devaneos entre graves y agudos, llegó el momento para recordar “Cuando el gallo cantó” y los asistentes corearon a la par que el músico- “Deja ese punto brillar en el Atlántico Sur, todo azul, deja ese cántico entrar en el sol, en el cielo desnudo, deja al tiempo seguir, pero quedémonos aquí”.

A la tercera y para seguir la tradición de sus conciertos, Veloso y los tres miembros de la banda Cê representaron la contraportada del disco de éste y cual imitación del dios hindú Vishnu, superpusieron sus brazos para formar un gran abrazo con el que saludaron al respetable.

Después se sucederían “Estou triste”, “O imperio da lei”, “Parabéns” y “Quero ser justo”, todas ellas de su último disco, además de “Um comunista”, el particular homenaje de Veloso al guerrillero Carlos Marighella, asesinado en Sao Paulo por la dictadura militar brasileña en el año 1969.

Todas ellas en un ir y venir de estilos, desde afro a rock duro, pasando por la samba o la bossanova sin olvidarse de su propio estilo desenfadado y carente de miedo ante la miscelánea, con el que aún se identifica al brasileño.

El tono más acalorado de la noche llegó con la versión de la canción de Marisa Monte, “De noite na cama”, con la que Veloso se desabotonó la camisa para recitar- “de noche en la cama, yo pienso en si tú me amas y cuando me amas, me quedo pensando en la cama”.

Además, el de Bahia se acordó en varias ocasiones de su tierra natal y no quiso dejar pasar la oportunidad para rescatar uno de los grandes éxitos de Paulo Diniz “Quero voltar pra Bahia”, que entre el inglés y el portugués pregunta- ¿dónde está el sol dorado, las cosas de mi país?”.

“Yo no quiero estar aquí, quiero volver a Bahía”, apostilló Veloso, quien también hoy regresó a Sao Paulo, esa ciudad en la que arrancó su carrera y que definió en sus letras como “un difícil comienzo”, pero que en este día de otoño paulistano le ha otorgado otra gran noche de oro.




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