Yo no sé, “Pulgoso”
Ligia Manzano de Moreno (*)
Estaba en la plaza grande cuando aquella jauría pasó y por un tantito así me tira al suelo.
Entre todos distinguí a un viejo conocido; mientras se detenía cerca de mí, se rascaba con ganas. Pensé: “Ahí va el ‘Pulgoso’”.
Muchas eran las patitas caninas que parecían volar como apartadas del suelo.
Alguien dijo que la mesa estaba puesta y un aroma salía de palacio…
Les miraba en esa loca carrera, pintos, cafés, blancos, malixes y con pedigrí. De todos tamaños y edades.
La cesta de “huesos” se asomaba debajo de un escritorio…
“Pulgoso” ladró junto a mí, como si me preguntara: “¿Alcanzará para todos?”.- Mérida, Yucatán.
—–
*) Educadora y ama de casa