Un "salvador" que hunde a México

Un “salvador” que hunde a México

Filiberto Pinelo Sansores (*)

Su Alteza Serenísima

Mucha razón tienen quienes critican la desproporción -por no llamarle de otro modo- de haber calificado la revista estadounidense “Time” a Enrique Peña Nieto, “Salvador de México”, cuando lo que hasta hoy ha hecho no es salvarlo sino hundirlo más.

Fruto de su actuación es una política económica que no es sino prolongación de la de los regímenes neoliberales que lo antecedieron, que no permite el desarrollo del país; una inflación galopante que llegó casi al 5% en enero; gasolinazos que no paran; la entrega de la riqueza nacional más preciada de México, el petróleo, a grandes transnacionales; una reforma educativa engañabobos; iguales o mayores niveles de corrupción que antes; la misma gran incapacidad mostrada por Calderón para resolver los problemas de inseguridad y una justicia que no lo es, pese a los maquillajes con que la disfrazan.

Peña Nieto no ha hecho hasta ahora más que repetir, llevándolas hasta el extremo, las mismas políticas criminales de sus antecesores, desde que la camarilla gobernante del país, con Miguel de La Madrid, como autor inicial, y Carlos Salinas de Gortari, como primer ejecutante y, en lo sucesivo, gran gurú de los políticos corruptos de México -incluyendo los de la alternancia que permitió llegar al poder presidencial a políticos distintos al PRI, que actuaron con las mismas prácticas e igual filosofía que los priístas- decidió establecer el sistema neoliberal en México, en su versión de capitalismo de cuates, que permite que unos cuantos, los políticos y sus amigos, se enriquezcan desmesuradamente, en tanto aumentan aceleradamente las legiones de pobres y paupérrimos del país.

La gasolina que alimenta al sistema que preside Peña Nieto es la corrupción en todas las esferas, que el “salvador de México” no ha querido combatir. Un ejemplo es lo que ocurre en el sistema de justicia.

Ésta sólo se aplica cuando no afecta intereses de quienes están en el poder o a sus amigos; si no es así, la justicia se convierte en una vulgar farsa.

Así lo hemos comprobado en Yucatán muchas veces. Recordemos el caso de la joven yucateca Ema Gabriela Molina Canto, a quien su esposo, Martín Alberto Medina Sonda, socio y prestanombres del ex tesorero de Tabasco, José Manuel Saiz Pineda -hoy en la cárcel por decisión del gobierno perredista de esa entidad, acusado de robarse, junto con su jefe, el ex gobernador Granier, miles de millones de pesos del erario-, hizo encarcelar y que le quitaran a sus hijos para dárselos a él, a pesar de tener ella la patria potestad de los menores, con la complicidad de funcionarios y jueces -tabasqueños y yucatecos-, mismos que hasta hoy, por chicanas legaloides de esa misma “justicia”, no le son devueltos.

Y qué diremos de la protección que gozan en nuestro Estado los políticos corruptos que se ríen de las demandas ciudadanas de que sean castigados y devuelvan lo que hurtaron.

Una muestra de cómo el “Salvador de la patria” -este nombre se parece mucho al de “Seductor de la patria” del libro de Enrique Serna, sobre la vida de Antonio López de Santa Anna- permite la corrupción de la justicia en México, es el caso de Maude Versini, ex esposa de su tío Arturo Montiel. A esta mujer le quitaron a sus hijos desde el 16 de diciembre de 2011, por el ex gobernador del Estado de México y aspirante en 2006 a la candidatura del PRI a la presidencia -aspiración a la que renunció cuando su competidor, otro corrupto, Roberto Madrazo Pintado movió sus influencias para que le sacaran sus trapos sucios al sol-, aprovechándose de un viaje de vacaciones de los niños para verlo, como estaba convenido en las condiciones del divorcio, y se quedó con ellos arrogándose la “tutela” de los mismos.

Para recuperarlos, Maude Versini ha sufrido un vía crucis a causa de las marrullerías cometidas por jueces y ministerios públicos e infinidad de autoridades mexicanas, que no le han permitido ni siquiera verlos.

Parte de su infortunio -los capítulos más recientes de su incesante peregrinar y suplicar- se relatan en el artículo “El largo infierno de Maude Versini” (“Proceso” en línea, 14-II-14), en el que se recrea el mundo de la corrupción, la falsedad y la demagogia en que se desenvuelven autoridades de diferentes órdenes de gobierno y poderes, bajo los auspicios del “Salvador de México” que, por lo visto, lo comparte.

Así es como salva Peña Nieto al país.- Mérida, Yucatán.

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*) Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa




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