Un pretexto para formar la sociedad

María de los Ángeles Matos González (*)

El Carnaval

Muchas expectativas ha causado el cambio de sede del Carnaval de Mérida. En las redes sociales puedes encontrar de todo. Desde personas que están de acuerdo con el cambio hasta quienes simple y sencillamente se burlan y humillan el esfuerzo de otros, y parece que lo disfrutan.

Personas que sin asistir a Plaza Carnaval (Xmatkuil), la nueva sede, dan su opinión.

Podríamos comprender cuando se trata de posiciones de partidos políticos donde entendemos que hay diferentes posturas y muchos intereses partidistas.

Lo que no vale es que gente como tú y yo juzguemos sin conocer y peor sin participar. Es verdaderamente penoso leer en las redes sociales palabras que lejos de criticar el esfuerzo de algunos por mejorar un servicio en beneficio de nuestras familias, sabiendo el riesgo que éste implicaría, se denigra a sí misma; por ejemplo: “qué hueva ir hasta el carnaval”; realmente a mí poco me importa si tienes o no tienes hueva.

Simple y sencillamente no vayas y, peor aún, que estemos compartiendo estupideces que pasan por las redes sociales, como los memes de Yuri, que esto sí te debe dar flojera y vergüenza, porque sólo puedo entender que una persona con pocos valores y sin nada de criterio lo haga, y eso sí nos debe preocupar.

¿Dónde está la construcción para una convivencia sana desde una ciudadanía con valores?, ¿en los medios de comunicación?, ¿en las redes sociales?, ¿en los memes?, ¿en el Instagram, en el twitter, en el Facebook?

Donde hay poca educación hay poco pensamiento, y si hay poco pensamiento no hay actitud crítica para construir una ciudadanía con valores y principios, que lejos de pretender formar parte de la construcción de una mejor calidad de vida para todos, sólo se preocupen por su bienestar y su comodidad, sin pensar en los beneficios y perjuicios para absolutamente todos, no sólo para la flojera.

Ser ciudadano implica pertenecer a una comunidad en la cual tienes una serie de derechos que garantizan igualdad y protegen las libertades individuales y la participación política. También ser ciudadano exige acción, pues significa el ejercicio responsable de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones.

Para ejercer la ciudadanía es fundamental la educación cívica que nos permite estar informados, entender la realidad social y política, y estimular la reflexión crítica sobre las condiciones que se lleva a cabo la acción ciudadana.

Es muy importante que en niños y adolescentes se despierte el sentido de pertenencia a una comunidad con la cual se tienen responsabilidades.

Educar para la ciudadanía tiene que ver con saber que mis acciones y decisiones repercuten en la actividad y en la vida de otras personas.

Nos urge una ciudadanía responsable, comprometida, informada verdaderamente, no sólo memes, y consciente de sus derechos y deberes, pero especialmente necesitamos una ciudadanía participativa. Urge el paso de una ciudadanía pasiva a una ciudadanía activa.

Te invito a ir al Carnaval y luego dar tu opinión, sacude la flojera. A los lectores les ofrezco una disculpa por el uso de aquellas palabras con sentido grotesco.- Mérida, Yucatán.

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*) Infolaicos Mérida

Donde hay poca educación hay poco pensamiento.., y no hay actitud para construir una ciudadanía con valores y principios




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