Un alto alos asesinos

Un alto alos asesinos

José Gerardo Patrón Juanes (*)

A Ojo de Pájaro

22 de julio de 2013. Embiste a un mototaxi, dos heridos.

26 de julio de 2013. Camionero se lleva a un granizadero. Muere.

31 de julio de 2013. Ocho heridos en un choque.

9 de agosto de 2013. Tres heridos en un choque.

1 de septiembre de 2013. La atropella y huye. Muere.

4 de septiembre de 2013. Carambola de 11 heridos.

6 de septiembre de 2013. Iban jugando carreritas, nueve heridos.

4 de octubre de 2013. Camión arrolla a ciclista; muere.

5 de octubre de 2013. Camionero de Circuito Colonias atropella a motociclista.

11 de octubre de 2013. Muere al ser atropellado.

11 de octubre 2013. Camión arrolla a un ciclista y se da a la fuga. Ciclista muy grave.

14 de octubre de 2013. Con pericia evita algo peor.

22 de octubre de 2013. Una mujer resulta con graves herida. Muere.

24 de octubre de 2013. Celsa María May fue arrollada por un camión del transporte público de pasajeros.

Hay más, pero éste no se debe leer. 20 de enero de 2014. Mezcla de alcohol y tragedia. El chofer Israel Abraham Samos May, borracho y manejando un autobús, mata a dos motociclistas, se da a la fuga y arrastra la moto un kilómetro. El mismo chofer ya había lesionado gravemente a Jorge Rafael Bacab Itzá, el 12 de marzo de 2012.

En 50 años de enterarme por varios medios de este tipo de accidentes causados por choferes del transporte público de pasajeros, casi nunca he visto que gobernadores, ninguno, legisladores, senadores, articulistas (casi todos, sólo Efraín Eric Poot Capetillo habla de ello en su artículo del domingo 27 de octubre), colegios de profesionales, iglesias, ¡vaya!, ni los trovadores escriban, hablen o canten en defensa de los muertos, heridos e incapacitados por camiones del transporte público.

Y no hablo de los taxis foráneos pues la lista es mayor. Deseo que este aullido sirva para alguna mejora y lo lean más generosos lectores.

Primera ley. El chofer no podrá realizar ninguna otra función más que conducir. No mirará a las mujeres bonitas, ni cobrará, ni dará boleto ni cambio; no ordenará sus monedas, ni validará la credencial ni hablará con los pasajeros y, desde luego, ni por celular, ni comerá al manejar. Así de estricto. ¿Lo leerá algún representante del pueblo (gobernador, edil, diputado o senador)? Leer, sí, pero ¿actuará como es su obligación y por la cual cobran dinero público? Lo esperamos.- Mérida, Yucatán.

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*) Escritor




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