Tiempo lleno de afanes…
Martha Lazcano Arredondo (*)
¿No le parece?
“Cada día trae su propio afán”, dice la Biblia. Y este año realmente ha estado lleno de afanes a cual más de sorprendente e inesperado. Lo más reciente, la renuncia del papa Benedicto XVI y la pronta elección de Su Santidad Francisco.
El mundo se mantuvo en ascuas desde el 11 de febrero cuando se conoció la decisión del entonces pontífice. Mil ideas cruzaron por la mente de todos los seres humanos, creyentes o no; católicos, budistas o mahometanos. Y no es para menos, ¡el Papa iba a hacer efectiva su renuncia! Una decisión así de trascendente e importante tenía que ser producto de profundas reflexiones y mucha oración.
Un mes después, al segundo día de iniciado el cónclave, una mayoría absoluta eligió al cardenal Jorge Mario Bergoglio como el primer Papa en muchos aspectos: nombre, nacionalidad, orden religiosa, modo de vida, forma de hablar “urbi et orbi”…, en fin, la lista podría continuar. Estamos en el “Año de la fe” y sólo a los ojos de la fe es que se pueden comprender y aceptar los acontecimientos que se suceden ante nuestros ojos. Fe, confianza, seguridad, certidumbre de que nuestro Padre Dios está al cuidado de nosotros para así renovar la esperanza. ¡Aleluya!- Mérida, Yucatán.
—–
*) Profesora universitaria