Rostro oscuro de la justicia

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

El I Informe

No hubo nada fuera de lo normal y oficial en el I Informe de gobierno de Rolando Zapata Bello. Lo único diferente fue que él personalmente acudió a entregar los documentos al Congreso del Estado, una costumbre que se le quedó pues acudió en dos ocasiones a entregar los informes de su antecesora.

Días antes los anuncios por la radio, la TV y el internet nos llegaron a incomodar ante la repetición continua, además de los folletos y los espectaculares. Un derroche en publicidad, olvidó el gobernador que estamos en austeridad, sin contar a los acarreados. Mucho dinero para tan poco informe. Es decir, no había que gastar tanto si luego se dice lo mínimo y los legisladores aplauden el discurso, y posteriormente analizan y comentan muy poco sobre los resultados.

De nuevo el silencio sobre la justicia y la lucha contra la corrupción se hizo notar. Ni antes ni después el gobernador habló sobre las denuncias de ex funcionarios municipales y estatales. Sólo mencionó: “He vigilado cabalmente la honestidad de mi gobierno”, y reiteró que su objetivo es “encabezar un gobierno de rendición de cuentas transparente y siempre abierto al escrutinio ciudadano”.

Al parecer él vigila su gobierno, el ayer es otro cantar. Es borrón y cuenta nueva, y esto es delicado pues un gobernador no puede hacer caso omiso a las denuncias y al saqueo del gobierno anterior, pues los resultados los estamos viviendo todos.

La austeridad ante la falta de dinero en las diversas dependencias no es por azares del destino. Hubo derroche, abusos y desviaciones de dinero y es obligación del gobernante hablar de esto e investigar. No se puede lavar las manos y ver el presente cuando el pasado reciente ha sido el causante de la debacle económica que vivimos.

No mirar el ayer y enfocarnos en el ahora, en el aspecto político, es un golpe a la confianza de los ciudadanos. ¿Cómo renovar el pacto social que pidió en su I Informe “basado en el compromiso compartido, en la confianza mutua…, en hablar con la verdad”, si hay silencio y la justicia en la entidad no se ve, se protege a los denunciados?

No puede haber confianza si la impunidad sigue imponiéndose y es el escudo con que el gobierno protege a amigos, padrinos y madrinas políticos. No puede haber confianza si los ciudadanos ven cómo los ex funcionarios se pavonean gastando el dinero robado en cinco años de gobierno y no pasa nada. No se puede decir que el gobernante habla con la verdad si guarda silencio sobre las denuncias a ex funcionarios y sobre el carpetazo de la Fiscalía del Estado ante la denuncia presentada por el Ayuntamiento de Mérida contra la ex alcaldesa.

Lo que pasa en la entidad le compete al gobernador. No es sólo recibir aplausos y ver a la gente acarreada que llena los escenarios en los informes. Si el gobernador pide “que me exijan más”, quiere decir que a partir de esa exigencia actuará y a enmendará los caminos; no que a partir de la exigencia ignorará al ciudadano.

Hay que fortalecer la confianza de los ciudadanos, pero con acciones del gobernante. Que gire instrucciones para que se investiguen las denuncias y combata con la “ferocidad” que anunció la corrupción. Así, la gente creerá y despertará su confianza. Silencios, derroche de publicidad y “acarreados” es más de lo mismo. Se ahorra en unos rubros pero se gasta en otros. Estamos de acuerdo, es necesario hablar con la verdad, escuchar las exigencias de los ciudadanos y despertar la confianza. Pero para eso el gobierno debe mostrar un rostro de respeto a las leyes y a las denuncias contra malos funcionarios. No un rostro oscuro que impida la luz de la justicia.- Mérida, Yucatán.

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*) Profesor de la Universidad Pedagógica Nacional

» Es decir, no había que gastartanto si luego se dice lo mínimoy los legisladores aplaudenel discurso, y posteriormente analizan y comentan muypoco sobre los resultados



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