Voz del papa emérito Benedicto XVI

Voz del papa emérito Benedicto XVI

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Autor: Rosamaría González Romero (*)

“La Iglesia es siempre el jugador débil, siempre bajo el ataque, pero la Iglesia siempre sobrevive porque no es sólo humana, sino una entidad divina. La cruz es el camino a la resurrección. La buena noticia es que el amor de Dios triunfa sobre el mal. El diablo nunca triunfará sobre el bien”. Son palabras del papa emérito Benedicto XVI durante la Misa que celebró el pasado 24 de agosto en la Iglesia del Camposanto Teutónico del Vaticano, junto a sus antiguos alumnos de la Universidad de Ratisbona, Alemania.

El ahora papa emérito Benedicto XVI, como una tradición iniciada varias décadas atrás, suele reencontrarse anualmente con los miembros de su “Schülerkreis”, el cenáculo de sus exalumnos que en los años 60 y 70 realizaron, bajo la guía del profesor Joseph Ratzinger, sus tesis de Doctorado en Teología o trabajos para la enseñanza universitaria.

Aún durante el tiempo de su pontificado, Benedicto XVI reservó dentro de sus altísimos compromisos y responsabilidades petrinas un espacio de tiempo para compartir sus reflexiones con su círculo de discípulos. Este año los alumnos ratzingerianos se reunieron del 21 al 24 agosto en el Centro Mariapoli de Castel Gandolfo, Roma, para profundizar sobre el tema de “la Teología de la Cruz”. Y aunque desde su retiro como papa emérito, Benedicto no ha participado en las reuniones, sí regaló a todos la gran alegría de concelebrar la Misa que significó el colofón final del encuentro.

Según medios de comunicación católicos que entrevistaron a algunos participantes en la Misa, comentaron del buen ánimo y de la sapiencia del papa emérito en el desarrollo de la homilía, plena de su profundidad característica. Se trató del Evangelio del día, cuando Jesús pregunta a los apóstoles: “¿Quién decís que soy yo?”. Pedro hace su confesión de fe y responde: “Tú eres el Cristo, Hijo del Dios vivo”. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, responde Jesús.

Benedicto XVI recordó, como otras veces lo ha explicado, que la gente siempre está preguntando quién es Jesucristo, que si fue un gran hombre, que si fue un maestro, que si un revolucionario. Estas preguntas, afirmó el papa emérito, significan que la imagen de Jesús se ha extendido por toda la sociedad y las religiones, lo cual es positivo. Pero “reconocerlo como el Hijo de Dios es un don de la fe… nuestro Señor no construyó su Iglesia en una teoría o una declaración, sino en una persona, la relación con Jesús”.

Escuchar nuevamente la voz de Benedicto XVI es una gran alegría.

Como muchos saben, el papa emérito hoy vive retirado en la oración en el antiguo monasterio de clausura del Vaticano, más conocido como Mater Ecclesiae. El papa Francisco ha dicho que su presencia tan cercana “es como tener al abuelo en casa”.

¡Qué bendición para la familia cristiana tenerlo! Nuestra gratitud para él, por quien también rezamos.- Mérida, Yucatán.

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*) Escritora yucateca




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