Vía crucis económico

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

La pobreza aumenta cada año y sexenio en el país, a pesar de las innumerables campañas y proyectos para reducir el número de pobres. Más de la mitad de la población sobrevive con lo poco que se obtiene de ingresos en la familia. Verdaderos milagros de sobrevivencia.

Sin embargo, a pesar de las necesidades económicas de una gran parte de la población, los funcionarios, políticos y gobernantes no ponen en práctica la austeridad que pregonan para la población. Inmersos en su mundo de bonanza, el erario es la caja fuerte personal y familiar para derrochar.

Al final quienes se aprietan el cinturón son las familias de medianos y escasos recursos, quienes tienen que hacer malabares y verdaderos milagros para sacar adelante a los integrantes. Ir a la escuela, la comida, el vestido, las medicinas son gastos que merman los bajos ingresos y en ocasiones desesperan a las madres y padres de familia porque no hay el dinero para cuadernos, zapatos, medicinas, leche y vegetales.

Somos al parecer cautivos de esos políticos.- Mérida.

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*) Profesor de la UPN




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