Una señal de gran alerta

Una señal de gran alerta

Por: Armando González Rosado (*)

El término desempleo es sinónimo de desocupación o paro. Está formado por la población activa (en edad de trabajar) que no tiene trabajo. No se debe confundir la población activa con la población inactiva.

En una cultura que se enorgullece de la bandera de los derechos humanos, la carencia estructural de empleo no es sólo un asunto de los desempleados, sino también una señal de alerta para el Estado de derecho, un reflejo de las tensiones, contradicciones, conflictos y transformaciones que inquietan las sociedades industriales contemporáneas.

Un factor que agranda más este desempleo desmesurado es la crisis económica que con todas las consecuencias inciden sobre el sistema productivo, justamente con la aceleración de los avances tecnológicos, eliminando la fuerza de trabajo humano, lo que afecta directamente el mercado de contratación laboral.

Este desempleo masivo que afecta a todos los países industrializados, además de su carácter de fenómeno permanente, manifiesta otros rasgos comunes cuyas características acentúan la gravedad del problema y la dificultad de la búsqueda de soluciones.

Las personas desempleadas muestran síntomas de deterioro psicológico, depresión e insatisfacción. Este efecto redunda en los hijos, ya que muchos de ellos manifiestan los mismos síntomas en su actitud hacia la educación. Los hijos de personas desempleadas llevan consigo el estrés de sus padres y es poco el rendimiento de las prácticas educativas.Estar desempleado supone una disminución de los ingresos y de la calidad de vida. Pese a la importancia de las recompensas materiales, el trabajo es algo más que un medio de supervivencia.Por otro lado, la falta de ingresos monetarios durante el desempleo influye negativamente en las relaciones sociales y fomenta la ocupación del tiempo en un ocio pasivo que contribuye a dicho deterioro.

Es claro que el desempleo o el miedo a perderlo generan fuerte tensión en la sociedad. Las pocas alternativas de empleo parecen dibujar panoramas poco alentadores.Conviene que gobierno y la iniciativa privada miren con firmeza las estrategias adecuadas y eficientes para lograr la creación de fuentes de ocupación significativas y reales.- Mérida, Yucatán.

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*) Ex supervisor escolar




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