Un país sin demagogia

La visita presidencial

Por FILIBERTO PINELO SANSORES (*)

El Pri-gobierno ha usado recursos demagógicos para encubrir su mal desempeño durante los ¡85 años! -los acaba de celebrar- que ha tenido el poder, en los que no ha resuelto los grandes problemas del país, ni siquiera encausarlos a una incipiente solución. Uno de esos recursos es el de las giras presidenciales por los diversos estados de la república para inaugurar alguna obra o para anunciar alguna otra.

Esas visitas no tienen más propósito que incrementar el capital político del propio presidente y el de los políticos que participan en ellas.

Es así como Enrique Peña Nieto llegó a Yucatán el viernes 7 para inaugurar el Centro de Justicia para las Mujeres, el número 11 del país, una obra de 17 millones de pesos con todo un equipo de refuerzo, algunos de cuyos integrantes nada tenían que ver con la temática del evento, aunque sí con aspiraciones políticas muy personales y muy obvias.

Vinieron con él Miguel Osorio Chong, de Gobernación; Rosario Robles Berlanga, de Desarrollo Social; Mercedes Juan López, de Salud; Claudia Ruiz Massieu Salinas, de Turismo, y Jorge Carlos Ramírez Marín, de la Sedatu. Además la esposa del presidente, Angélica Rivera, parte fundamental del espectáculo organizado para que éste cumpliera su propósito.

El pretexto esgrimido fue la conmemoración anticipada del Día Internacional de la Mujer, ocasión propicia para destilar cantidades ingentes de verborrea, toda ella azucarada con el fin de congraciarse los gobernantes con el sector en el que se encuentra más de la mitad de los habitantes del país. También para hablar de los enormes esfuerzos que dicen hacer para que la inmensa mayoría de las mujeres de México salga de las condiciones discriminatorias en que viven recluidas gracias al atraso, la desigualdad y la pobreza que el país padece que, en tantas décadas, Peña Nieto y quienes le han antecedido no han podido erradicar.

Y no cantaron mal las rancheras los “mercadólogos” del gobierno federal que planearon la reunión.

El evento fue todo un éxito si se le mira desde la óptica de la distracción. Para empezar, la primera dama dio permiso a varias mujeres que se lo solicitaron para celebrar su día con la diversión de darle un beso a su marido, la estrella principal del espectáculo. Enseguida otra novedad: se cambia el formato para este tipo de eventos. Es el mandatario mismo quien preside la reunión. Da el uso de la palabra a 10 mujeres de un público que antes ha pasado por filtros que permiten que no se cuelen indeseables, las que reivindican sus derechos como creen que debe hacerse: agradeciendo apoyos que dicen les otorgan dos de las fulgentes estrellas ahí presentes, el gobernador Zapata y el aspirante Ramírez Marín. Y el remate: Rosario Robles, tránsfuga de la izquierda, especialista en rollos, antes en la oposición, ahora en las filas del priato, aprovechando sus tablas para mostrar la garra del régimen en la lucha por los derechos de las homenajeadas. Toda una representación escénica.

Así pues, la visita del presidente Enrique Peña Nieto sirvió muy bien para los fines de poner una gruesa capa de simulación sobre la situación que vive el país, caracterizada por los ancestrales problemas que quienes gobiernan no saben, no quieren o no pueden resolver.

No es nueva la devoción que manifiestan los gobernantes por los obreros, los campesinos, los jóvenes, los estudiantes o las mujeres.

Si esa devoción se tradujera en hechos tangibles en el mismo sentido que la solución que los graves problemas del país demandan, hace tiempo que estaríamos del otro lado y no en la situación que viven millones de mexicanos.

No veríamos madres a las que arrebatan a sus hijos para llevárselos al Caimede, por el delito de ser pobres que tienen que trabajar en lo que pueden. Tampoco hombres y mujeres, por millones, carentes de trabajo, que llenan las ferias del empleo. No habría tampoco jóvenes que no pudieran estudiar por falta de cupo en las escuelas superiores. México sería otro. Además, sin tanta demagogia.- Mérida, Yucatán.

[email protected]

—–

*) Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa

»La visita del presidente sirvió para los fines de poner una gruesa capa de simulación de la situación que vive el país, caracterizada por los problemas que quienes gobiernan no saben, no quieren o no pueden resolver

Etiquetas:,