Un objeto de disputa

Por Freddy Espadas Sosa

No obstante los señalamientos críticos, resulta importante referirnos a algunos aspectos centrales que se están discutiendo y que tienen que ver con el tipo de ser humano que se quiere formar al educar a las nuevas generaciones.

En el nivel de la educación básica, el documento oficial de apoyo considera que es una necesidad “llegar a un consenso nacional respecto a qué es aquello que constituye una educación básica de calidad, capaz de formar con eficiencia a los ciudadanos que la sociedad democrática mexicana requiere… una educación que responda a las necesidades y retos que plantea el siglo XXI y sus inéditas condiciones, demandantes para todos”.

En esta tesitura, es plausible que en la consulta simulada se están tocando temas primordiales como la renovación de los contenidos de enseñanza y de la estructura curricular que va a tener la educación básica, lo cual constituye sin duda la piedra angular de toda transformación educacional.

Esta renovación de los contenidos educativos implica, desde luego, el reconocimiento explícito del rotundo fracaso que han tenido las reformas curriculares realizadas entre 2006 y 2011 en el nivel básico, mediante las cuales se impuso unilateralmente el llamado “enfoque por competencias, fracaso que se corrobora año tras año con los deficientes desempeños de los educandos en las principales pruebas que se han aplicado (PISA y Enlace).

En este marco de análisis, mediante la consulta oficialista se pretende definir qué constituye “lo básico indispensable”; es decir, aquello sin lo cual no será posible para un mexicano insertarse plenamente a la sociedad como ciudadano activo y productivo.

La SEP aduce que “lo básico indispensable” y los mecanismos para alcanzarlo habrán de convertirse en el eje sobre el cual se estructurará la acción de la escuela y del sistema educativo en su conjunto. De aquí deriva -sigue diciendo la instancia educativa nacional- la importancia de definir qué conocimientos y valores es necesario adquirir y desarrollar en la educación básica para seguir aprendiendo a lo largo de la vida, y cuáles son necesarios adquirir y desarrollar para tener la capacidad de convivir pacíficamente.

A este respecto, cabe señalar que desde hace algún tiempo el filósofo marxista francés Louis Althusser había señalado el papel fundamental que juega la institución escolar en cuanto aparato ideológico a través del cual las clases dominantes y el Estado vehiculizan los conocimientos, valores, mentalidades, pautas de conducta, intereses y otros elementos ideológicos orientados a reproducir las bases materiales y superestructurales de la sociedad capitalista. (Continuará).- Mérida, Yucatán.

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*) Doctor en Educación, catedrático y ex director de la Universidad Pedagógica Nacional en Yucatán

La SEP aduce que “lo básico indispensable” habrá de convertirse en el eje sobre el cual se estructurará la acción del sistema educativo




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