Un delicioso rayo de sol

Cambios

GABRIEL PAZ (*)

La tierra es una gran bola que danza en el espacio y nos presenta diversos aspectos de su variada y bella naturaleza.

Hace frío o calor según las órdenes del jefe máximo y aquí no hay que replicar: frío pues frío; calor pues calor. Muchas veces estos cambios son tan radicales que nos quedamos helados o ardiendo.

Me gustaría que durase el tiempo del verano. Una tarde de increíble calor. Caliente aroma de verano.

He vivido en climas variados y elijo el más caluroso que no haga falta llevar ropajes, una telita y ya… pero hay días que todo cambia.

Hasta los nombres de las estaciones tienen variaciones que parece que nos hallamos en otro lugar. Tal vez el Polo Norte o el centro de África. Pero nada como una primavera de poca monta.

Ahora en Toluca estamos pasando unos días terribles de frío y hay que cargar con tres cobijas o mantas si queremos librarnos del frío, uno de esos fríos que calan hasta los huesos.

Por esto me gustan los cuentos de hadas, en el que aparece una de esas poderosas con su varita mágica y pregunta:

- ¿Qué deseas?

- Calor.

Y llueve sobre nosotros con una deliciosa bocanada de sol, de ese sol radiante que nos saluda con amor cada mediodía.

¿Y si eso durara? Tal vez entonces añoraríamos el invierno, nunca estaríamos satisfechos de nada, sino de lo contrario.

Pero yo me apunto al calor y un abanico puede solucionarlo casi; y los hay buenos que dan un aire estupendo, además de que lucen paisajes variados y bellos.- Toluca, Estado de México.

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*) Periodista




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