"¡Soy espiteño, señores!"

“¡Soy espiteño, señores!”

Por José Manuel Tec Tun

Tan pronto se iniciaron las vacaciones de verano me propuse ordenar mis documentos personales, discos, recortes periodísticos, fotografías y libros.

Fue precisamente este último rubro donde encontré un escrito que me hizo recordar mi infancia y mis años de estudiante de primaria, pues al abrir un paquete de libros, que recibí de la Dirección de Culturas Populares, se presentó ante mí un pequeño libro titulado “Rescatando Cantos y Poesías Escolares de Antaño. Rafael Ramírez Castañeda”, recopilación de la profesora Josefina del Perpetuo Socorro Triay y Peniche, editado en diciembre de 2008 con financiamiento del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (Pacmyc) 2007.

Sentado en el suelo y ansioso de conocer su contenido me puse a platicar con mi nuevo amigo; ya adentrado en la lectura llegué al mes de abril y ahí encontré un verdadero tesoro, el “Himno a Espita”, escrito nada más y nada menos que por un gran personaje de la educación, nacido en Espita, el profesor don Prudencio Patrón Peniche.

Considerando que este documento es un legado para los espiteños habidos y por haber, comparto con usted, amigo lector, la letra del mencionado himno.

HIMNO A ESPITA

Coro

El título de espiteño

es un título de honor,

es emblema de hombre libre,

honrado y trabajador.

Proclama a los cuatro vientos,

proclama con frenesí:

Soy espiteño, señores,

yo soy espiteño, ¡sí!

Primera estrofa

El hombre de verdad de Espita

es hombre de corazón,

cultiva su inteligencia

y da paso a la razón.

Quiere a México, su patria,

y también a Yucatán,

con todo amor y muy grande,

con claro y sincero afán.

-Coro-

Segunda estrofa

Cultiva tenaz los campos,

hace vivir el taller

y en todo instante se escucha

de su trabajo el taller.

Y así vive el espiteño

haciendo patria mejor

y labrando su terruño,

un renombre de esplendor.

Son muy pocos los municipios que tienen su propio himno, por lo que sería bueno localizar a algún maestro de antaño que conozca la entonación e interpretación para enseñarlo a las nuevas generaciones y así nuevamente sea interpretado en las escuelas de Espita, en la Casa de la Cultura, de nueva creación y en los eventos culturales del Ayuntamiento, para que el día de mañana volvamos a escuchar: “¡Soy espiteño, señores!”. Enhorabuena.- Mérida, Yucatán.

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*) Antropólogo




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