Secretos del Isstey

Secretos del Isstey

La confesión de Ulises Carrillo...

Autor: Manuel Antonio Alcocer Hernández (*)

Este asunto del Isstey que ha dejado boquiabiertos a los yucatecos es pieza de una farándula política que empezó por el final y que no tiene por donde terminar porque de todo se ha hablado menos de los nombres de los actores, aunque todos sospechamos de algunos de ellos. Da la impresión de que don Ulises le está dando demasiadas vueltas a un problema, como caramelo en la boca, y no sabe por dónde terminar.

Ésa es la impresión, aunque la realidad es que no se hubiera atrevido a hablar de semejante tropelía si antes no se hubiera elaborado un plan que diera a la ciudadanía una explicación satisfactoria. Hasta el momento son muchas las dudas y las preguntas que cada vez permiten más suspicacias por parte de los yucatecos y que alejan la credibilidad de las explicaciones. ¿No se trata del mismo funcionario que actuó en el gobierno anterior bajo las órdenes de Ivonne Ortega?

Entonces ¿para qué tanto brinco si el suelo está parejo? Son muchas las voces que aseguran que en Yucatán la señora Ortega Pacheco sigue manejando algunos asuntos y dando órdenes en cuestiones económicas. Desde el principio de la actual administración fueron muchas las inconformidades porque Rolando Zapata hizo a un lado a muchos de quienes colaboraron con él nombrando, según el juicio de los inconformes, a quien no se lo merecía.

Eso dio pie a que se pensara que la injerencia de su antecesora en asuntos oficiales sería la característica de su gobierno y hasta el momento no se demuestra lo contrario. Se ha derramado demasiada tinta y saliva señalando los desmanes del anterior sexenio estatal y hasta el momento no se conoce que se haga alguna revisión o auditoría que deje en claro que fue lo que sucedió.

De acuerdo con publicaciones del Diario, “otra muestra discrecional de los recursos del Isstey que lo mantienen al borde de la falta de liquidez es la administración sin control de Cendis, hoteles y tiendas…”, entre otras razones. ¿Será que en la administración anterior esto no sucedía, o no se pudo o no se quiso corregir en el momento oportuno?

Los tecnicismos administrativos utilizados por Ulises Carillo no corrigen nada. Al contrario. Nos hacen pensar que tratan de explicar algo que no entendamos para dejarnos tranquilos. Esa es una mancha (la del Isstey) que no se lava con explicaciones triviales ni tiene reparación porque fueron errores administrativos cometidos con premeditación y pleno conocimiento de la cúpula del gobierno estatal anterior y, de alguna manera, del actual.

De lo contrario, pudiéramos preguntarnos por qué aceptó la comisión de entrega-recepción nombrada en su momento algo tan irregular como el problema económico del Isstey, ¿por qué no lo dio a conocer en su momento para que el pueblo se enterara y pusiera a cada quien en el juicio popular que se merecía?

Son demasiadas las advertencias y ”fuga de recursos” como para convencer a los yucatecos de que se actuó en su beneficio. (En el beneficio de los adscritos al Isstey, no al de los funcionarios. Nada de caja chica. Era caja grande).

Con todo este embrollo y con la cercanía del proceso electoral en el Estado es fácil advertir que la mayoría de los candidatos a puestos de elección popular serán los que determine la flamante secretaria general del PRI, aunque en algunos casos se hará valer la palabra del gobernador porque el tricolor puede cambiar en muchas formas, menos en la manera de elegir a sus candidatos; aunque en su descargo podemos decir que, muy a su manera, pero lo mismo sucede en los demás partidos. Democracia es una palabra dominguera en política. Nada más.- Tizimín, Yucatán

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*) Ex alcalde, cronista de Tizimín




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