Sé la mejor versión de ti mismo

Sé la mejor versión de ti mismo

Por Gabriela Soberanis

 

“Sé la versión No. 1 de ti mismo(a), no la segunda versión de alguien más.” – Judy Garland

Con cierta frecuencia me pregunto por qué la gente se empeña tanto en mejorar con respecto a otros en vez de mejorar con respecto a sí mismos. ¿Será por eso que estamos sumergidos en un mundo tan competitivo donde hemos olvidado que el valor más grande que poseemos es la autenticidad?

Invertimos gran parte de nuestro tiempo en ver quién tiene un mejor coche, la mejor casa, quien tiene el hijo más inteligente, la hija más bonita, el marido más exitoso, la esposa más delgada, el negocio más rentable y hacemos múltiples comparaciones con respecto a todo y a todos, sin reparar en el hecho de que, al final del día, lo que realmente importa es cómo me siento conmigo mismo. El resultado de competir con otros, de tener y destacar jamás podrán sustituir el sentimiento que embarga a un ser humano cuando sabe que ha hecho todo lo que está en sus manos para ser una mejor persona.

Trabajar en la mejor versión de nosotros mismos es aprender a apreciar nuestros logros y renunciar a la falsa idea de que podemos competir con los demás. Representa un compromiso absoluto con lo que es más importante para nosotros aunque otros no compartan nuestros ideales. Tristemente son muchísimas las personas que se conforman con sacar adelante los días. Caminan por la vida de puntillas y desconocen por completo el valor de ser ellos mismos. Pasan los días en blanco, sin hacer cambios para superarse. Insisten en permanecer en su zona de confort y se les dificulta encontrar alicientes. Les cuesta esforzarse para que cada día sea mejor que el día anterior. Viven en una constante competencia sin sentido, intentando superar a otros – como si eso fuera posible- y viviendo de apariencias, haciendo un esfuerzo por ocultar sus limitaciones y, generando así todo, menos la posibilidad de encontrarse con lo mejor de ellos mismos.

¿Qué imagen te viene a la mente cuando piensas en convertirte en la mejor versión de ti mismo? Esto podría referirse a los diferentes aspectos que conforman la vida de un individuo: cultivar la buena voluntad, la disposición para construir algo de valor, mejorar la salud física, la forma en la que nos vestimos, la diligencia con la que nos arreglamos, el estado de ánimo que portamos, nuestra actitud de servicio hacia los demás y muchos etcéteras. La mejor versión de ti mismo es la versión de ti que ha fortalecido cada una de tus cualidades y talentos y ha logrado mitigar tus debilidades y limitaciones. Es la versión que tiene claro que no se trata de ser perfecto, sino de progresar cada día y abrazar la vida con auténtica pasión. Adherirse a la vida con vehemencia es no conformarse con ser menos de lo que eres capaz de ser. 

Infinidad de personas hoy en día nos recuerdan con sus experiencias las posibilidades que el ser humano tiene para ser cada día mejor. Es verdad que perseguir el progreso personal, así como reconocerlo, en la mayoría de los casos representa un gran desafío, pero se dificulta aún más si nuestras expectativas son poco realistas, o bien, cuando insistimos en comparar nuestros resultados con los de los demás. Por eso, no se trata de una competencia con el resto del mundo, porque no hablamos de ser mejor que otros; se trata de una competencia con uno mismo, de ser mejor de lo que eras ayer. Se trata de ser capaces de aprovechar al máximo tus mejores cualidades, tu talento y autenticidad y, al término de cada jornada, irte a la cama con una profunda satisfacción y con la convicción de que ese día has dado lo mejor de ti. Lamentablemente se ha sobrevaluado destacar por encima de quienes nos rodean y se ha subestimado el valor de regocijarse con los progresos del propio ser. ¿Por qué? La única pregunta es ¿por qué?

A veces pienso que es porque no aprendimos a valorarnos por quiénes somos, sino por lo que somos en referencia a otros.  En consecuencia, nos ocupamos más de compararnos con los demás que de auto observarnos para compararnos con quienes fuimos hace unos minutos, una hora, un día o un año. Por otro lado, me parece que las personas no saben o no pueden ver el gran poder interior que poseen y que es capaz de llevarlos hasta donde se propongan llegar. Olvidan que no es necesario competir contra nadie. Que la única tarea que tenemos es medir nuestros propios progresos y ser todo lo que somos capaces de ser.

Por eso, cuando hablamos de ser la mejor versión de uno mismo, hablamos también de otra expresión del éxito. Éxito no es nada más obtener logros, progresar económicamente o tener suficientes comodidades, es también – y quizás ante todo – alcanzar todo nuestro potencial como personas. Las personas comprometidas con la mejor versión de sí mismas son responsables de alcanzar todo su potencial. No se sienten víctimas de la vida ni se detienen por los obstáculos que se les presentan en el camino; por el contrario, las observamos en una constante búsqueda de vivir en plenitud, de descubrir sus verdaderas pasiones y de poner al servicio de los demás todo lo bueno que tienen en su interior.

Entonces, ¿por qué seguir siendo de color gris cuando puedes ser de color rojo?, ¿por qué conformarnos con una relación de 7 cuando podrías tener una de 9?, ¿por qué dar el 80% cuando puedes dar el 100%? En resumen, ¿por qué vivir a medias cuando se puede vivir en plenitud? A fin de cuentas, dando respuesta a estas interrogantes encontramos que en ellas reside el espíritu del progreso individual. El único progreso que realmente puede darle sentido a nuestras vidas.

 

 

 




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