Salario mínimo nulificado

La cuesta de 2014

Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)

Se inició 2014 con lluvias intensas y un cielo permanentemente nublado. Como ocurre en la naturaleza, millones de mexicanos ven nubarrones ante las alzas de precios e impuestos que tienen que afrontar desde el primer día de este año.

El primer sacudón al bolsillo, que generó una profunda molestia entre los propietarios de vehículos automotores, fue el alza a los precios de las gasolinas, a pesar de que la Secretaría de Hacienda federal admitió que la Magna es más cara en México que en Estados Unidos.

Lo anterior, desde luego, como siempre ocurre y como bien lo señalan los empresarios, genera aumentos en cascada de productos básicos, a consecuencia de las reformas salinistas-peñanietistas que también registran alzas directas.

Apenas el sábado pasado el Diario publicó declaraciones del presidente de la Canirac, Álvaro Mimenza Aguiar, quien entre otras cosas expresó que las alzas en los precios de las gasolinas y de productos de la canasta básica repercutirán en forma severa en los bolsillos de la clase trabajadora. La gente dejará de salir a comer en familia y destinará el dinero para cubrir necesidades básicas en sus hogares.

El empresario explicó que al aumentar gran parte de los insumos que utilizan, los restauranteros se ven en la necesidad de incrementar los precios de sus menús, lo que obviamente afecta la economía de sus clientes. Pero además muchos puestos de trabajo están en riesgo, pues no se descartan despidos para afrontar esta crisis económica y evitar otro posible peor riesgo, que es el cierre de negocios.

Además de las alzas a la gasolina y a muchos productos de la canasta básica, los contribuyentes tienen que pagar un predial 10% más caro y otros cargos inevitables como el refrendo de derecho de placas, etcétera.Quienes no tuvieron la previsión de no gastar todo su aguinaldo para superar la cuesta de enero, que esta vez parece que será de todo el año, tendrán serios problemas financieros. A este paso que vamos, muy pronto el aguinaldo quedará nulificado, ya que en vez de que sea para el goce del trabajador y su familia, servirá para cubrir toda clase de impuestos y de alzas.

No hay que perder de vista que la mayoría de los trabajadores es gente que gana salario mínimo y que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos sólo autorizó un 3.9% de alza para 2014. Es clara la avalancha de pagos por impuestos y alzas frente a un exiguo salario.

El único que parece no darse cuenta de la friega que están viviendo los mexicanos es el presidente Peña, quien contrario a la postura de los empresarios y del sentir generalizado en declaración reciente afirmó que estaba confiado en que sus reformas permitirán combatir la pobreza y la desigualdad.

¿Combate a la pobreza? De veras no entiendo cómo. ¿Cómo pueden combatirse la pobreza y la desigualdad con más impuestos y más alzas en productos básicos, con ingresos salariales que de inicio quedan pulverizados? Bien reza el dicho: “Lo que mal comienza, mal acaba” y, francamente, el inicio de las consecuencias generadas por las reformas no es nada alentador.Peña Nieto, principal representante del dizque nuevo PRI, se salió con la suya con la aprobación de todas las reformas propuestas. Ahora, como él mismo admite, tiene la obligación de dar resultados. La cuestión es ¿cuándo?- Mérida, Yucatán.

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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral y consejero estatal del PAN




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