Repunte económico, ¿hasta cuándo?

Fernando Ojeda Llanes (*)

No dudo de que el gobierno está haciendo lo necesario para lograr que despegue la economía; desafortunadamente este repunte no llega y los indicadores económicos del primer trimestre del presente año no son nada halagadores.

Como he mencionado en escritos anteriores, los indicadores macroeconómicos a marzo son datos tomados de hechos históricos, de tal manera que sus cifras son el resultado de lo que sentimos en carne propia durante el trimestre que ha terminado de enero a marzo y verdaderamente estuvo muy fuerte nuestra falta de liquidez.

El mercado interno se encuentra en difícil situación, tanto las empresas como las personas físicas están sufriendo deterioro en sus finanzas debido a que no estamos teniendo la demanda necesaria y mucha oferta. Aun cuando hay mucha oferta, los precios están tan altos que se requiere de más recursos para adquirir los bienes y productos.

Precisamente la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad) ha mencionado que la contracción del mercado interno causó una caída de 5.4% en el primer trimestre del año; dice que es la peor caída desde la de 2009, cuando cayó 1.5%. Y el Inegi reporta que la caída generalizada en ventas en febrero fue de 1.4%.

Por otro lado, el Banco Mundial recomendó a inversionistas tener cautela sobre México y ajusta a la baja su pronóstico de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para este año a 3%, frente al 3.4% que anteriormente señó. Sin embargo, asegura que la expectativa para el futuro es optimista, pero no marca tiempos.

Un análisis que ha publicado “The Conference Board” sobre el desempeño de la economía de México es que hubo un descenso de 0.5% en febrero de este año y que se han acumulado cuatro disminuciones en los últimos seis meses.

Respecto a los precios continúan las desviaciones estándar en relación con los productos de mayor consumo ya que la inflación en términos anuales al cierre de marzo quedó en 3.76%, pero nos encontramos con productos específicos con alzas de 10% y 12%, no alcanza el dinero de los bolsillos.

Al no tener dinero suficiente en sus bolsillos la gente reanuda sus compras con tarjetas de crédito involucrándose de nuevo en un círculo vicioso de endeudamiento en virtud de que al llegar la fecha de su pago mensual paga el mínimo y su saldo a cargo se incrementa considerablemente por las altas tasas de interés de las mismas.

La Comisión Nacional Bancaria y de valores indica que la morosidad en el pago de tarjetas de crédito ha sido al alza en los últimos meses, se ubicó en un 5.23% contra 5.08% en enero y 4.94% en diciembre de 2013.

Por otro lado, se reporta que el desempleo creció a una tasa de 4.8% en marzo muy por arriba de las expectativas de Bloomberg que lo estimó en 4.46%, dan a entender que dos millones y medio de mexicanos que buscaron empleo no lo encontraron.

A muchas personas que se han acercado a mí para consultar qué hacer para el pago de sus deudas de tarjetas de crédito les he recomendado adquirir otro tipo de crédito bancario. Algunos bancos promocionan préstamos personales a tasas del 17% al 18% anual que podrían acceder los que tienen altas deudas en tarjetas para saldar sus cuentas. Algunas personas están tomando créditos hipotecarios con garantía de sus hogares para obtener el dinero y pagar sus deudas, tengan cautela. Recuerdo que algo parecido sucedió en el llamado “error de diciembre” donde muchas personas perdieron sus bienes. Les recomiendo prudencia y hacer sus estudios presupuestales con todo rigor y calma, acudir a asesores para que los encaucen a tomar la mejor decisión en cuanto se trate de créditos.

Las empresas en las que participo como consultor trabajan en forma intensa, revisan su planeación estratégica y sobre todo incursionan en nuevos mercados con innovaciones en productos y tecnología; están saliendo adelante, la lucha es incesante pero con resultados positivos. Son las empresas y sus trabajadores los que tienen que poner mucho de su parte para obtener la productividad necesaria y lograr el crecimiento del mercado interno.

Es importante la formación de grupos de trabajo de alta competitividad en cada empresa, revisar sus objetivos generales y específicos, llevar a la acción sus programas estratégicos y no dejarlos sobre la mesa.

No descuidar los presupuestos y su control, así como sus estrategias de venta, motivar en forma intensa y sistemática a su cuerpo de ventas, hacer las investigaciones necesarias en sus mercados para llegar a ellos con lo que están requiriendo y con los precios adecuados. Recuerden que en estos momentos es mercado de “compradores”, por lo que de acuerdo con la técnica de mercadotecnia debemos pensar en sus satisfactores a bajos precios, sin perder el buen servicio y la calidad.

Es indudable que la demanda es menor que en otras ocasiones, por lo que la competencia será intensa; pero no hay que olvidar que se debe competir con ética, que es el camino de una empresa socialmente responsable. La empresa que demuestre en estos momentos ética en su competencia será identificada por los consumidores para ésta y otras épocas mejores.- Mérida, Yucatán.

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*) Contador público certificado. Maestro en Finanzas. Director de Servicios Financieros Ojeda Llanes y Asociados, S.C.P.




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