Privilegios a unos, golpes a otros: Los hechos los delatan

Privilegios a unos, golpes a otros: Los hechos los delatan

Filiberto Pinelo Sansores (*)

Dos pesas y dos medidas. Mientras a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el grupo en el poder, léase PRI, les quiere dar un millonario “haber de retiro” con nuestros impuestos, por sus “servicios”, que siempre han sido sesgados a favor de quienes los quieren retribuir, a los humildes trabajadores de una empresa propiedad de uno de los que se han beneficiado del sistema, los de la Sidra Pino, también cesantes, pero éstos, además, en la miseria más espantosa, ninguna autoridad de ese grupo, les hace caso en su demanda de ser liquidados por el rico patrón.

A esos magistrados que ganan $4.000,206 al año -es decir, $350,500 mensuales-, ahora, con el pretexto de que la ley les prohíbe trabajar en el sector público durante los dos años posteriores a la conclusión de su encargo, sus amigos, yo diría, sus cómplices, les quieren dar una jugosa retribución no prevista actualmente en la ley, sino creándola ex profeso.

En cambio, a quienes durante décadas dejaron su vida sobándose el lomo por “una paga mala, pero segura”, como dijo uno de los obreros abandonados por la llamada justicia, en una entrevista publicada el sábado por el Diario, la maquinaria priísta sólo les ha dado engaños y falsedades como respuesta a su demanda.

Para eso sirve la maquinaria del Estado en nuestro país, para favorecer a los privilegiados que la integran y para ayudar a aplastar a quienes son ajenos a ella, si los intereses de aquéllos o los de sus aliados, los empresarios que sostienen sus campañas, lo requieren. Esto explica por qué los intereses de la sociedad van en un sentido y los de la clase política de México discurren en otro, muchas veces contrapuesto al primero.

En este régimen, a los que tienen mucho les dan cada vez más y a los que tienen poco o nada tienen les niegan la más elemental de las justicias que es la de garantizarles, ya que dejaron sus mejores años en la diaria tarea de producir riqueza ajena, una vejez digna y segura, y no la mísera y angustiosa a que este gobierno, tanto el estatal como el federal, los está condenando.

Esta maquinaria es una amalgama de enredos, complicaciones y complicidades para hacer más tortuoso el vía crucis de los desfavorecidos en su búsqueda de justicia. En uno de sus compartimientos tiene a sus secretarios del Trabajo, tanto nacionales como locales, que no mueven un dedo para proteger el trabajo de los asalariados; “autoridades” laborales, que se llevan años incoando y desarrollando procedimientos; jueces, que dictan sentencias que no se cumplen y gobernadores que se la pasan “echando verbo” sobre justicia y paz social en las parcelas que administran, frente a océanos de miseria e injusticias. Y en otro a sus líderes “obreros”, venales y corruptos, encargados de redondear con engaños la faena a los trabajadores.

El Sindicato Nacional de la Industria Embotelladora y Refresquera y de Aguas de la República Mexicana, que es el que lleva el caso de los trabajadores de la Sidra Pino, es nada menos que uno de los sindicatos blancos de la CTM, central en la que todos los trabajadores están obligados a pertenecer al PRI. Ello explica por qué su delegado, Antonio Mercado, está desaparecido. “Estamos a la espera de que venga Mercado, porque él tiene todos nuestros papeles. Nos dijo que estaría aquí en marzo… estamos en mayo y seguimos esperando”, expresó uno de los trabajadores abandonados a su suerte (D. de Y., 17-V-14).

Así se conforma esta máquina de simulación y engaño que por un lado favorece a unos cuantos y por otro tritura los intereses de vastos sectores la sociedad. Aunque quienes la forman finjan inocencia o demencia al exigírseles que rindan cuentas de sus actos, la realidad es terca y los hechos los delatan. Por un lado privilegios escandalosos para los suyos o sus aliados, como el millonario “haber”; por el otro, migajas, pan y circo o palo, si es necesario a los obreros de la Pino. Así progresa México.- Mérida, Yucatán.

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*) Maestro en Español. Especialista en política y gestión educativa




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