Mirador

Autor: Armando Fuentes Aguirre

El alto monte llamado de Las Ánimas miró nacer el caserío del Potrero. La sierra que se nombra El Coahuilón lo vio crecer al paso de los años.

Yo tengo casa en ese caserío. Hacia el Oriente están los picos de Las Ánimas; en el lado del Sur El Coahuilón. Truena el trueno, y las dos montañas juegan a enviarse y devolverse el eco. Aquí el eco tiene eco, y el eco del eco tiene eco.

Ahora es de noche, y suena una tempestad que parece haber sido compuesta por Wagner. Sobre el lomo del Coahuilón cabalga el rayo, y a los picos gemelos de Las Ánimas se enredan los fulgores del relámpago.

La tormenta empuja la puerta de mi casa, y golpea las ventanas, pero esta casa ha conocido los vientos y las tempestades de dos siglos, y me abraza para tranquilizarme y que no sienta miedo.

Se irán los ecos de los ecos del eco; se irá Wagner con su música a otra parte, y la mañana amanecerá radiosa, mojado el sol y soleada la lluvia.

Saldré a la vida, y la vida entrará en mí con sus cosas de todos los días, con sus cosas de toda la vida.

Entonces todas las tormentas nocturnas serán en mí solamente el eco de un eco lejano. ¡Hasta mañana!…- Saltillo, Coahuila.

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