Mirador

Por: Armando Fuentes Aguirre

¿Quién es este antepasado que me mira, severo, desde el retrato de óvalo en la sala de la casa del Potrero? Ni siquiera los más viejos del rancho lo recuerdan. Lleva saco negro negro, camisa blanca y corbata de cinta; en el chaleco muestra una cadena, seguramente del reloj, y en el ojal de la solapa luce una flor que parece un clavel.

A mí me llama mucho la atención la flor en el atuendo de ese señor tan serio. El retrato no es de bodas. ¿Por qué la lleva, entonces? ¿Se la dio acaso una mujer y le pidió que se hiciera retratar con ella como promesa de duradero amor? ¿O se la puso a él en recuerdo de la amada que se fue? ¡Cuántas historias puede inspirar el antiguo retrato de un hombre que lleva una flor en el ojal!

De todos los ancestros cuyas imágenes están en la casa, este señor es el que más me llama. Por él se me ha ocurrido la peregrina idea de hacerme retratar yo también con una flor en la solapa. Se irán los años y vendrá eso tan grato que se llama olvido. Alguien preguntará: “¿Quién es este hombre?”. Nadie sabrá responder. Y yo, en alguna parte, sonreiré. ¡Hasta mañana!…- Saltillo, Coahuila.

[email protected]




Volver arriba