Marzo, para disfrutar…

Ciclos

Por Ligia Gío Mena (*)

Hace unos días conversando con una de mis hijas recordábamos la época en la que tuve un jardín de niños y lo maravilloso que era esa convivencia diaria con los niños; no he sentido cariño más puro, desinteresado, alegre y excesivo que el de un niño; esos momentos cuando te llaman y corriendo vienen a ti para darte un beso lleno de chocolate y todo tipo de secreciones es la descarga más grande de energía, amor y agradecimiento que puedes recibir.

En el kínder cada mes cambian los murales para indicarles a los niños la época que celebramos, qué haremos ese mes y lo gozábamos tanto… enero: payasos; febrero: corazones; marzo: flores y pajaritos por todas partes.

¡¡¡Es exactamente como en la vida!!! Dios nos decora cada mes, de manera que sepamos qué hacer, qué celebrar. La diferencia es que los adultos ya no lo gozamos tanto.

Enero: lleno de propósitos y metas por cumplir; febrero: sales a la calle y los globos y flores en cada esquina te hacen sonreír, y si tienes pareja celebras ese día y si no, ruegas que pase pronto este mes y llega marzo… mes en que la celebración, además de natalicios y equinoccios, es la vida; la vegetación se pone de gala y los animales se reproducen de una manera notoria. Siempre he pensado que la primavera es un mes mágico, el calorcito se deja sentir y los días se ponen alegres, llenos de sol.

Y nosotros seguimos viviendo el día a día, sin darnos cuenta de los cambios de decoración, de todos los adornos y señales que nos ponen para que, además de llevar a cabo nuestras responsabilidades y propósitos, saquemos tiempo para disfrutar lo que a cada uno nos haga sonreír desde adentro y decirnos: ¡¡¡Goce este mes!!!

No gastemos tiempo en estacionarnos en algún evento, pérdida, desamor, enfermedad o lo que sea que nos frene y nos impida seguir, pues la vida no se detiene por los problemas, el reto es, aun con ellos, no dejar de admirar el mural.

La vida se nos pasa sin darnos cuenta, creemos que tendremos más primaveras, más veranos y hay momentos en los que al conversar con tu hija, que era tu bebé, te das cuenta de que ya va a hacer lo que tú hacías, que ya estás en otra etapa de la vida.

Que ya pasaste por muchos ciclos de vida y que ya cambiaste la decoración de tus murales muchas veces, y que ya tuviste muchos meses en que siguiendo la tradición haces lo que todos: Carnaval, Semana Santa, fin de cursos, a Progreso… Y así, amigos, se nos va la vida y en el transcurso lloramos, reímos, ganamos, perdemos, amamos, lastimamos, nos lastiman, vivimos…

Que este mes disfrutemos la vida, nos detengamos a observar y agradecer la decoración que nos pusieron en este gran mural, que además tenemos el privilegio de tener a Mérida como escenario.- Mérida, Yucatán.

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*) Licenciada en Psicología y ama de casa

La vida se nos pasa sin darnos cuenta, creemos que tendremos más primaveras, más veranos y al conversar con tu hija te das cuenta de que ya estás en otra etapa de la vida…

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