María es motor, inspiración y motivación

Martha Lazcano Arredondo (*)

¿No le parece?

Mayo, mes de María. ¿Qué sabemos de María?

Su prudencia. Hablaba y actuaba sólo cuando tenía que hacerlo.

Su servicialidad. Cuando fue momento de ayudar a su prima Isabel no se anduvo con rodeos; fue solícita a apoyarla.

Su paciencia y discreción. Observaba todo y lo guardaba hasta el momento oportuno, entonces actuaba o hablaba de la manera adecuada.

Su serenidad. En toda situación se le percibe tranquila y serena. Inclusive cuando no encuentra a su hijo, lo va a buscar, sí, pero con paz.

Su responsabilidad. Cumplía como integrante de su pueblo; se le solicitó ir al censo y fue, aunque tuviera nueve meses de embarazo.

Su decisión. En el momento en que José supo que su familia estaba en peligro, de inmediato se pusieron en marcha a un lugar lejano para evitar riesgos.

Su desprendimiento. Dejó hacer a su hijo lo que tenía que hacer a pesar de sí misma, sin manipulaciones, sin obstaculizarle el camino, tal vez con dolor, pero sobre todo con amor, con un profundo amor.

Su aceptación. En todos los momentos de su vida, María dijo “sí” al Señor, incondicionalmente. Sí, a todo, siempre sí…

Hijos afortunados

Por eso ella es motivación, es motor, es inspiración… ¡Somos afortunados de tener a nuestra Madre María!- Frankfurt, Alemania, mayo de 2014.

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*) Profesora universitaria



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