Los políticos mantenidos por el pueblo

Los políticos mantenidos por el pueblo

Autor: Daniel Jesús Carrillo Polanco (*)

El famoso “haber de retiro” generó mucha inconformidad, disgusto y sobre todo indignación, quizá por ello los diputados federales por fin decidieron derogar la semana pasada esa prestación a la que se harían acreedores los magistrados electorales.

Sin embargo, de acuerdo con una nota publicada por el Diario, en Yucatán ese “haber de retiro” sigue vigente para beneficio y placer de todos los magistrados electorales locales y los del Poder Judicial, quienes lo reciben luego de 15 años de servicio con su sueldo íntegro.

Pero además de esto también existe la llamada pensión vitalicia que reciben exgobernadores y ex presidentes de México, que siguen recibiendo su mismo sueldo, aunque ya no den un solo golpe por el Estado o el país.

¿Y de dónde cree usted, amable lector, que salen esos recursos para mantener a exgobernadores y ex magistrados? De los bolsillos de todos los yucatecos y mexicanos.

¿Por qué el pueblo tiene que mantener a quienes tuvieron una oportunidad histórica de servir al Estado o a la Nación cuando durante todo su período gozaron de las mieles del poder en todos sus sentidos, incluyendo desde luego el económico?

Y peor aún, cuando el exgobernante, beneficiario de la pensión vitalicia, no sólo no sirvió al pueblo sino que se sirvió del pueblo desviando recursos en frivolidades, en su imagen personal y en tantas cosas que nada tienen que ver con el bien común.

Recuerdo que esta pensión se estableció en Yucatán luego que un ex gobernador priista murió en la pobreza, pero ¿era esto una causa justa? Me parece que los ex gobernantes deben estar en la misma situación que cualquier ciudadano. ¿Acaso existen pensiones vitalicias para los trabajadores que durante toda su vida, no sólo seis años, se la pasan rompiéndose el lomo?

De manera alguna puede resultar justo que los mandantes tengan que mantener a los mandatarios, mientras mucha gente, en términos reales, se muere de hambre por no obtener los mínimos satisfactores para sí y su familia. Eso sí sería una buena medida en la dizque cruzada contra el hambre: retirar ipso facto este tipo de pensiones vitalicias y que el dinero se canalice en programas para los pobres.

No hay que olvidar que durante seis largos años los ex gobernantes tuvieron un sueldo muy elevado y que prácticamente todos sus gastos corrían a cargo del erario, es decir, dinero del pueblo, incluyendo viajes, cirugías, fiestas, alimentación, servicios, etcétera. Entonces, ¿por qué tenemos que seguir manteniéndolos?

¿Estamos de acuerdo con que la señora Ortega Pacheco cobre una pensión vitalicia no obstante que por cinco años se sirvió con la cuchara grande? Desfalcó al erario, nos colocó en una situación de atraso y estancamiento, y de encima le tenemos que pagar su pensión vitalicia. ¿Es justo?

Si algún ex gobernante muere en la pobreza será porque seguro no supo administrar sus bienes de modo correcto, como seguramente no supieron administrar adecuadamente el dinero público, y esto no tiene por qué correr a cargo de los ciudadanos.Qué bueno que los legisladores federales decidieron de modo unánime retirar el susodicho “haber de retiro” para los magistrados electorales, es de aplaudirse. Ahora no hay justificación para que otros funcionarios estatales o federales sigan gozando de una prestación, llámese “haber” o “pensión”, que a todas luces es injusta para la mayoría de los mexicanos.

¿Por qué tienen que tener estos privilegios ex gobernantes o los ex magistrados? ¿Acaso son ciudadanos de primera y los demás de segunda? Algo que no sólo debe quedar para la reflexión, sino para la acción pronta, a fin de subsanar esta terrible desigualdad.- Mérida, Yucatán.

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*) Maestro en comunicación política y marketing electoral, y consejero estatal del PAN




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