La planeación educativa, con tintes color de rosa

La planeación educativa, con tintes color de rosa

Por Martha LAZCANO ARREDONDO (*)

El calendario escolar del curso actual marca ocho últimos viernes de mes en los que los maestros tienen juntas de trabajo sin alumnos. Esto es para todos los niveles de educación básica. La idea es que cada plantel integre los llamados CTE (consejo técnico escolar) y trabaje en el logro de escuelas de calidad.

El “papel aguanta todo”, y la planeación tiene tintes color de rosa. Llevarlo a la práctica es otra cosa. Para empezar, y como suele suceder, las indicaciones específicas van llegando muy lentamente y con las diversas interpretaciones de las dependencias por las que pasan durante su recorrido.

Después está la ética y el real convencimiento de los educadores de que las medidas propuestas son viables y de que de verdad redundarán en la mejora educativa. Lo peor sería que tan sólo se hagan los formatos solicitados, al clásico “ai se va”.

Problemas adyacentes son el hecho de que gran cantidad de maestros completa sus ingresos combinando trabajos en varias escuelas o en otras empresas. Es difícil que puedan concentrarse en un lugar específico una vez al mes durante cinco horas. ¿Y qué hacen los educandos mientras los maestros se juntan y trabajan? Nada.

Ya han pasado seis viernes: septiembre 27, octubre 25, noviembre 29, enero 31, febrero 28 y marzo 28; el costo ha sido grande. Aún faltan dos, mayo 30 y junio 27. Ojalá que los resultados de esta iniciativa sean realmente los esperados y no únicamente estadísticas llamativas que lo último que hacen es reflejar nuestra realidad educativa. ¿No le parece?- Mérida, Yucatán.

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*) Escritora

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