“La oración del huerto”

El amor duerme, pero el odio no

¿De que sirve tu sangre derramada

si el hombre está colmando la medida?

Tanto sufrir y, sin embargo, sigue

girando el mundo en contra del amor.

Y tu sangre Jesús, mal recibida

en la tierra, que estéril no la absorbe,

¡es la sangre que clama en el desierto!

Hay que abrir el corazón, hay tiempo,

el amor de Jesús, nunca se acaba,

mas recuerda, la vida nuestra si,

la oración del huerto es amor con cristo,

él da y también se nos da hasta el final,

sin que le importe la respuesta nuestra,

nuestro sí, nuestro no, le da lo mismo,

sabe que nuestro barro, sólo es barro,

mas quiere nuestro sí definitivo.

Mérida, Yucatán a 28 de marzo de 2014.

[email protected]

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*) Presbítero católico




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